jueves, 26 de agosto de 2010

Ha muerto mi reloj.


Ayer a las 8:40 pm mi reloj dejó de vivir.
Se detuvo. Se cansó de guiarme los días, se le acabó su tiempo.
Me siento triste. Cargada de simbolismos personales esta pulsera de metal y manecillas me acompañó muchos años. Es una lástima, bien dice Emilia que llevo en mis manos a las personas que marcan mi vida. ¿Esto quiere decir que esta persona se ha ido de mi vida también? ¿Justo en la bocaescena de mis treinta años?
De cualquier manera hoy mi mano se ha sentido vacía, le faltan algunos gramos a mi lado izquierdo y aunque el cristal rayado, cicatrices de tantos golpes juntos, ya no me dejaba leer bien la hora, yo lo tomaba con romanticismo, pensando que eran sus arrugas, sus marcas…
Pero se nos terminaron los minutos, las horas juntos.
Lo he guardado en su caja, en la misma en la que llegó, ahora formará parte de las reliquias, de los recuerdos.
Aunque pensándolo bien, quizá tenga arreglo si lo llevo al relojero, quizá si le ponen una pila nueva, si le mueven las manecillas, le cambian el cristal…. pero la caja dice que no tiene pila, que funciona con el ritmo de la vida, ¿entonces? ¿Ya no tenemos? ¿Perdimos el paso? ¿No hay más?
“Nada es eterno”, atentamente mi reloj…
JD

Fui al mar...


Fui al mar

al caer la tarde

y no estabas.

Me llené los ojos de sal

le pregunté a tus hermanas

y no estabas.

Que silencio...

aún entre mareas

entre la arena

entre las nubes rojas de sol

me rondas por la mente

fui al mar

y no estabas

JD

viernes, 20 de agosto de 2010

Escenotecnia



Hace algunos años escribí para Liliana una serie de diez relatos cortos, en uno de ellos le hablaba de la magia del teatro, no recuerdo exactamente el texto, lo que sí recuerdo es que le decía que los espectadores nos escapamos del mundo real en cuanto inicia la función. El teatro siempre me ha gustado, lo disfruto en casi todos sus colores, pero hace días tuve la oportunidad de participar en un taller de ESCENOTECNIA, esceno¿qué? Si. Yo pensé lo mismo, sin embargo poco a poco fui entendiendo todo lo que este arte-técnica involucra, como casi siempre me quedé con ganas de más. La iluminación, la ubicación de bocinas, el manejo de la tramoya, de las telas, los reflectores de todo eso que viste y embiste al artista, que lo complementa, que lo comunica y lo sitúa dentro de su obra. Maravilloso. Además de que el curso lo tomé en un hermoso teatro isabelino (ahora sé las diferencias arquitectónicas de los teatros) y pude conocer como conectan los equipos, como son los focotes esos por dentro y como hacen que se prendan, se paguen, den vueltas y cambien de tamaño, jajajjaa. Por supuesto que ayer que fui a ver una obra de teatro todo me fue diferente, ahora tengo un ojo mas educado, jajajjaa… ¡Viva el teatro!
JD

sábado, 31 de julio de 2010

Errante


Aquí voy otra vez… Errante… Siguiendo y buscando, tratando de encontrarme, de encontrarnos. ¿En qué momento terminará este andar atinadamente desatinado en nuestras rutas? ¿Será que como dice el poema “ …sólo en el otro mundo del sueño te consigo…” ?

Necedad humana, cada día me sorprendo mas de nosotros mismos.

Pero sigo, (aún con la sorpresa), camino por estas calles de inmuebles abandonados, tristes, vacios, mugrosos, llenos de cacharros, casas con ventanas rotas, puertas caídas y plantas que aprovechan para habitar cualquier espacio de tierra disponible y llenar este vacío de flores. ¡Cómo llueve! La gente se empuja, se esconde bajo los pequeños techos disponibles, entonces surge al instante una marea de paraguas coloridos por las banquetas. Yo me mojo y en rebeldía levanto la cara y saco la lengua para beberme las gotas… agua… agua clara… agua de nube… mójame ahora que me siento árida…

Pasos firmes. Gracias por la foto Emilia.
JD

miércoles, 21 de julio de 2010

La libreta de las listas


Esta mania de anotarlo todo... Esta tarde llovía, la tarde de ayer también llovía, yo también llovía un poco o como me dijo un taxista "serenaba" , eso tenía yo, estaba "serenando" a mis demonios, a mis dudas, a mis miedos... en fin.... mientras veía caer las gotas pensé que debía borrar de mi lista "libros que quiero" uno que Josean me regaló hace unos días, en nuestro último café compartido. Gracias Josean (nunca me acostumbraré a que te llamas Antonio).

Mis listas, tengo listas de todo, de las cosas que debo hacer antes de morir, de las personas importantes en mi vida, de mis canciones favoritas, de los libros que quiero, de palabras que me gustan o no me gustan, de películas, de palabras paceñas, de cosas que debo regalarle a mi mejor amiga, de lugares que debo conocer, de frases célebres, en fin de todo o de casi todo lo que me interesa. ¿porque? ... lo hablaré con mi terapeuta...
JD

martes, 6 de julio de 2010

Menos tu vientre


Yo, que bailo desde el centro, desde mi origen, desde donde vendrá mi descendencia....


Menos tu vientre, todo es confuso.
Menos tu vientre, todo es futuro , fugaz, pasado, baldío, turbio.
Menos tu vientre, todo es oculto.
Menos tu vientre, todo inseguro, todo postrero, polvo sin mundo.
Menos tu vientre, todo es oscuro.
Menos tu vientre claro y profundo.
Miguel Hernández

domingo, 20 de junio de 2010

JS


"Al contrario de lo que suele decirse, el futuro ya está escrito, aunque nosotros no sepamos cómo leer la pagina".
José Saramago.

viernes, 4 de junio de 2010

OOPA !!!


Son las siete de la mañana, la carretera está tranquila, dos duraznos y un café me acompañan y claro la emoción de que bailaré por horas…. Seminario de Danza Romani… Llego al lugar, poco a poco mujeres de todos los tamaños y colores nos vamos agrupando, la tribu se va armando, la cofradía nace. Dos horas después hemos dejado en la duela el sudor y la energía de nuestros cuerpos, las faldas de colores vistas en el espejo parecen flores. Pienso que eso es un pleonasmo, mujeres convertidas en flores, somos un ramo en movimiento.
Y bailo… bailamos…
La danza es vida. Es escribir con el cuerpo, es tener control de cada uno de los pedazos que me forman, es enfrentarme a mi misma, encontrarme, descubrirme, amarme.
En dos días, nosotras, esas veinte brujas reunidas, bailamos, nos mecimos, aplaudimos, tocamos el piso con las manos, con el cuerpo, con los pies. Hicimos un circulo, protegidas, energéticamente conectadas, con velas, flores e incienso hicimos un pacto femenino que será indisoluble aunque no volvamos a vernos.
Yo, flui, regresé a casa con el cuerpo cansado, la mente liberada y el alma menos pesada. Mi cuerpo, este que me sirve de transporte , y esta piel que me hace sentir tantas cosas ahora son diferentes, tienen en su memoria cosas nuevas…
Hoy se que hay un poema resultado de la caligrafía de mis pies…

miércoles, 26 de mayo de 2010

Constante


Del lunes sigue el martes
el domingo sigue llegando después del sábado
los árboles siguen desnudándose en mi jardín
pero no suena el teléfono .
Las niñas juegan a la cuerda
los niños a ser policías
el despertador suena a las seis de la mañana
pero la cama es inexplicablemente fría.
Tomo café temprano, salgo a la calle,
los semáforos siguen siendo rojos y verdes,
me venden el periódico, escucho la radio
pero no amanece.
Salgo con los amigos, bebo vino
abro un libro, hago planes
me lleno de hastío, peleo con las cerraduras,
pero en la mesa solo hay un plato
todo sigue como antes
preciso y constante,
es decir que todo sigue igual:
pero sin ti.
JD

lunes, 17 de mayo de 2010

jueves, 6 de mayo de 2010

Antigua vida mia


A mí me encantan las mujeres, cada día me siento más orgullosa de formar parte de este conjunto de seres maravillosos. Mi vida, como la de todas las mujeres ha estado marcada, lacerada, forjada, de otras mujeres… es una cadena interminable. Madres, abuelas, hijas, amigas, hermanas, compañeras de lucha, enemigas, cómplices. Todas. Me encantan las que se polvean la cara, las que cargan sus cestos llenos de frutas o flores como si los huipiles se extendieran sobre sus cabezas y tomaran más vida, las que no olvidan meter un yakult en la lonchera, las que se inscriben en una cátedra de ingeniería sabiendo que aún hoy serán extrañas en esas aulas, las que se compran cincuenta pares de zapatos, las que van y vienen dia a dia, que sufren, que aman, que gozan, que hacen, dan y son vida, todas. Termino apenas de leer “Antigua vida mía” un libro para mí femenino, de mujer para mujer, la historia entrelazada de dos mujeres amigas, que llevan a cuestas las historias de sus madres, sus abuelas y sus hijas. Violeta y Josefa, distintas, opuestas, unidas, inseparables.
Debo este libro a Josean -un hombre maravilloso a quien con orgullo puedo llamar mi amigo- que me prestó sin recelo el ejemplar de Marcela Serrano y no sabía él que me daba algo más allá de las 371 páginas leídas. Antigua vida mía, me dio un descanso, me dio voz para muchas sensaciones, emociones y sentimientos, me dio recuerdos, nostalgia, felicidad, me hizo escuchar una vocecita que decía “a veces yo siento o pienso igual” ó “yo he estado así”.
Hay Viola y José qué voy a hacer ahora que ya cerré el libro….
Les dejo algunos fragmentos, resultado de las pláticas o reflexiones de los personajes, que los disfruten…
PD: Tengo que regalártelo, eso “nos” hará entender muchas cosas.
JD

· Elegí a Violeta entre todas mis amigas porque nuestra historia se remontaba tan atrás que cualquier explicación era innecesaria. Ella formaba parte de mi infancia, era casi un miembro más de mi familia. Por eso me resultaba tan cómoda: lo que hiciéramos juntas era como hacerlo sola. Y mi miedo al vacío no me permitía tanta privacidad.
· Difícilmente a esta edad estrecharías nuevos lazos, no despilfarres los que has mantenido por una vida entera.
· Tanta vida dentro de ella. ¿Para que la andaba prestando?
· Aparece esa otra que no es ella y que a ella le gusta tanto.
· Elige. Heroica o prudente, querida. Ambas cosas no pueden ir juntas.
· Es la vida, mujer, las penas la ponen sabia a una.
· ¿No será mijita que tu problema con ella no es más que el susto de llegar alguna vez a ser así?
· No tengo más remedio. Confiaré en ti tan sólo porque en la vida hay que confiar en alguien.
· Las mujeres no matan a alguien ajeno a sus sentimientos. Ellas matan amantes, hijos, maridos…sólo lo que han amado.
· Lo amenacé: no acompañarme en esta aventura sería considerado una causal para romper nuestro contrato.
· Ella se inventó a sí misma.
· Tengo muchas historias que bordar.
· Lo echo de menos y lanzo un par de imprecaciones por su ausencia.
· No es el sexo lo esencial, es el romance.
· …solía decir que yo era del tipo de mujer que exige ilusiones, como otras exigen joyas…
· Y amo todos esos detalles. Es la única decadencia que soporto.
· A veces hablo contigo, como si hablara conmigo. Sé que tú no eres eso, lo que me maravilla de ti es que no eres eso, eres lo diferente de mi, otra.
· Suelo mandarle pequeños recados tontos, frases cualesquiera, lugares comunes pero ciertos, como todo lugar común. Ella los aprecia, comprende estas modernas señales de humo, palomas mensajeras que le dicen, no te olvido.
· Es fundamental diferenciar la pena de la angustia. La angustia inmoviliza, la pena hace crecer.
· Hay un elemento de la neurosis femenina que temo especialmente: la lealtad al malestar
· Para ser la mujer que era, y haber hecho lo que hizo, y haber vivido lo que vivió, me parece una persona demasiado entera.
· Si algo importante me ha pasado desde la última vez que te vi es que ya no soy joven.
· Le explique que había abandonado la juventud el día en que dejé de consumir los momentos, de vivirlos con rapidez, apurándolos para saber qué venia después. Ignoraba el acontecer en que estaba para saltar al acontecimiento siguiente, siempre ansiosa por vivir lo que, suponía, me deparaba la vida. Mi norte era tan marcadamente el futuro, que apuraba el presente sin atesorarlo. sin vivirlo. Cuando descubrí el placer de retener cada momento, alargarlo intensamente, concentrándome en él sin soltarlo, inhalándolo como si fuese opio o la fragancia del azahar, entonces dejé atrás la juventud.
· Es que nos hemos encontrado en un punto de la vida, el punto del medio, cuando íbamos camino a convertirnos en unos escépticos o descreídos. Nos devolvimos juntos la fe, uno al otro. Y hoy lo que nos pasa, lo que de verdad hacemos, es completarnos.
· No estoy privilegiando una opción sobre otra. Ésta es la que yo necesitaba, tú lo sabes. Me he pasado la vida buscando una forma coherente de vivir y siento que la he encontrado. Hay mil opciones posibles.
· Cada uno sabrá cual es su forma. Lo importante es saberlo a tiempo. También lo sabrás tú, y yo no descalificaré tu opción, ni tú la mía. ¿verdad?
· No me interesa el pasado como tal. Me interesa para entender quiénes somos hoy.
· No es la nostalgia. Es la añoranza. Y créeme, no es lo mismo.
· Porque creo que a cada una nos suceden solamente las cosas que nuestra fortaleza es capaz de soportar. Y la tuya ha sido, es, muy grande.
· Porque no he sabido mirarme de frente, porque he necesitado de otra femeneidad –aunque fuese mi opuesta- para hacer mí propio relato.

Marcela Serrano

miércoles, 5 de mayo de 2010

Positivo en sangre

Hace casi un año, el pasado 10 de mayo, en el patio de una casa, una voz dulce me dijo:
¡Quizá feliz día de las madres!, esa frase todavía me sigue rondando en la cabeza…

Positivo en sangre… Así se leía en el papelito. Rio a carcajadas, lloro emocionada. Inicia entonces el río de preguntas que hasta hoy siguen atorándose en mi cabeza. Primera decisión: ¿ a quién llamar? A mi madre. Le corresponde de acuerdo con el árbol genealógico.
-Estoy embarazada- grito por el celular como si quisiera que mi voz recorriese el océano pacifico que nos separa.
-Lo sabía, te lo dije, las mamás lo sabemos todo – contesta.
Al escuchar eso me quedo muda. ¿Las mamás lo saben todo? Yo ni siquiera sé como se llama la siguiente calle, tengo que regresar a la oficina, hacer compras, dejar de fumar, ir al médico y claro, hacer la segunda llamada, lo cual me aterra.
-¿Bueno?
-Te tengo una noticia: Estoy embarazada.
Tres minutos de silencio después, una voz tranquilizadora y feliz promete estar en contacto, me dice que me ama, que llamará por la noche.
Enciendo el carro, me pierdo por las calles que he recorrido los últimos doce años, llego a ciegas a mi oficina y trato de concentrarme. Hay algo que ya crece en mi. Ya me siento mamá y no, no lo sé todo. Reorganización. Adiós cigarros, zapatos de tacón y alcohol. Sigo guardando la noticia como un secreto celoso. Confundida y con la oreja pegada al teléfono, mi madre ha llamado cincuenta veces en las últimas doce horas. Ella ahora me dice ¿Cómo están? Yo le digo que supongo que “estamos” bien. Supongo que creciendo, supongo que contentos, supongo, solo supongo.
Tengo miedo. Pero estamos bien, supongo.


Pero no lo estuvimos, yo no lo estoy todavía. Todo sucedió muy rápido, la sangre entre las piernas, las lágrimas como ríos, la impotencia, su voz hablándole a mi estomago diciendo: ¡agárrate, no te sueltes!, las preguntas, los medicamentos, su mano entre mis piernas tratando de detenerlo todo, mis manos sobre mi vientre (ésta: la casa derrumbada), el hospital, la nausea, los médicos, el vacio… Todo sucedió muy rápido. El silencio, la resignación (sentimiento horrible, pues no deja ningún margen, no podemos hacer nada, las cosas son así y no pueden cambiarse), mi sexo adolorido, mi mente en otro lado, el silencio…. La recuperación, la explicación “lógica”: Dios, la naturaleza, la madre tierra, yemanya, las circunstancias….

El silencio, el silencio al que recurrimos todos, nadie quiso hablar de eso…
Huí, nadie lo entendió, ni yo misma, ahora sé que fue el duelo de mis entrañas lo que me aventó a tierra firme. Ahí sobre los brazos de mi madre lloré las raíces rotas, el hueco, la cavidad vacía…
Nunca será igual, nunca seré igual, me falta algo y no son las hormonas, ni la crisis de los treinta, es la tierra queriendo germinar, mi útero latente, la voz que dice: ¡agárrate, no te sueltes!...
JD

lunes, 26 de abril de 2010

Cuenta conmigo


Yo sabía que estaba aventándose al vacio sin embargo le dije: ¡Cuenta conmigo! Apoyar a alguien, estar con alguien, no es sólo poner las manos al fuego cuando se está de acuerdo, es poner la carne al fuego, cuando estás en desacuerdo, en contra, aún a pesar de uno mismo.
Todos somos responsables de nosotros mismos, cada decisión tomada, cada paso dado, es el resultado de nuestra propia experiencia o inexperiencia, sólo nosotros tendremos los frutos buenos o malos de nuestros pasos. Al final sólo cada uno de nosotros tenemos la información que nos lleva a cometer tal o cual locura. Por ello, cuando alguien dice “Yo sé lo que hago”, es cierto, esa persona sabe lo que hace y si no lo sabe lo descubrirá en el camino, pero no podemos limitar, prohibir, coaccionar. Creo que cuando alguien te cuenta en sus haberes personales, no quiere que le salves la vida, ni que siempre estés de acuerdo o de “su lado”, creo que simplemente quiere que estés ahí. Para cuando sea necesario.
Por eso yo le dije: “cuenta conmigo”, porque confiaba en ella, porque respeto su capacidad de decisión, porque yo no estoy en sus zapatos ni he cargado sus maletas, porque es su vida y puede hacer lo que quiera con ella. Porque le dije: ”no creo que sea lo mejor, pero si tú lo quieres cuenta conmigo” y fui capaz de apoyarla, animarla, acompañarla en su lucha, en esa guerra que yo pensaba que no tenía sentido y que ya estaba de antemano perdida, pero era su cruzada, no la mía , porque es un adulto y lo más importante porque ella cuenta conmigo.
Quizá mañana venga con el alma en mil pedazos, con los ojos llenos de lágrimas, con las manos vacías, quizá venga a contarme que todo va viento en popa, que es feliz y que valió la pena tomar el riesgo. No lo sé. Pero si sé que cuando venga lo hará porque sabe que cuenta conmigo, para lo que sea.
¡Cuenta conmigo!


JD

martes, 13 de abril de 2010

Café Planet


Son las siete de la tarde de una extraña tarde de abril lluviosa y nublada. La nostalgia me ha llevado por las calles hasta toparme con el CAFÉ PLANET, siento que el tiempo se ha regresado. La ciudad llueve, tomo café en una de estas mesas, tengo Arjona como música de fondo y de repente tengo dieciséis años. ¿Cuántas veces no estuve aquí filosofando, leyendo, componiendo y descomponiendo la vida con una amiga, tratando de encontrarme o al menos de no perderme? Carlos Fuentes de la mano de Laura Díaz me regresa al 2010, a este Abril al que se le ha ocurrido llover, llenarse de nubes y llenarme de recuerdos. ¿Pero a qué regreso? ¿No es este estado volátil en el que me encuentro también una nube de nostalgias? Por lo pronto sólo regreso a mi silencio, a mis preguntas, a la añoranza de un futuro que me mantiene latiendo, a esta soledad crónica que he aprendido a amordazar, al tiempo sin horas. Laura le dice a Harry que lo ama “como perra” mientras se hace preguntas que antes no se hizo y se descubre sangrante y moribunda. Yo no sé lo que es amar así, pero supongo que es lo que poéticamente define Aute como “el mal de animal”. Como llueve, como llueves. Sigo pensando en el pasado, que no es el presente de ayer, sino el futuro que hemos enterrado. Sigo esperando, como siempre…
JD

lunes, 12 de abril de 2010

Todos los caminos conducen a tu boca


Todos los caminos conducen a tu boca
como si te hubieses convertido en Roma
y tus brazos son columnas
y mis pies rocas.

Todas mis preguntas te evocan
esconden sus respuestas
entre tus piernas
en esa voz que no me nombra.

Todas mis miradas, todos mis dedos
mis caricias tristes, mis futuros simples
todo lo mío te busca, te espera
indago para seguir caminando:
pero todos los caminos conducen a tu boca.
JD

lunes, 5 de abril de 2010

Invitación


Distinguido visitante:
Me es grato dirigirme a usted en esta ocasión para informarle que ha sido usted invitado a mi vida. Quizá no sea la mejor, ni tampoco una muy importante, pero lo que si le aseguro es que es una vida auténtica y que será (si usted acepta la invitación) una experiencia gratificante. Es probable que haya tormentas, así que le sugiero venga usted con las provisiones pertinentes: impermeable a las inseguridades, sombrilla para cubrirse de los temores y unos guantes blancos son ampliamente recomendados. Una vez pasadas las tormentas suelo disfrutar el sol, así que también incluya en su maleta unas gafas para evadir los complejos, ropa y zapatos cómodos para andar la misma ruta, tres frascos de protector de tedio y muchas ganas de nadar en el rio de la pasión. Es importante que contemple usted que esta celebración a la que ha sido invitado será prolongada (no pienso morirme en algunos años) así que reúna usted sus valores más preciados y venga con ellos, debido a que el camino es a veces pedregoso le recomiendo botar a la basura: traumas pasados, culpas, rencores, desesperanzas y miedos, ya que pesan demasiado y no nos servirán durante el viaje. En cuanto usted se integre a mi vida se le entregan un par de alas, ya que muchas veces me gusta despegar los pies del suelo, el curso para aprender a usarlas es fácil una vez que se le ha perdido el miedo a las alturas, pero de eso no se preocupe ya que confío en que aprenderá bastante rápido. El trayecto será en algunos momentos vertiginoso y en otros bastante tranquilo, pero le será suministrado diariamente tiempo para reflexionar, agua de locura (la tenemos en tres sabores: uva, limón y sandia, favor de indicar el de su preferencia), la dosis diaria de besos y caricias y al menos una hora para hacer el amor.
Sin más por el momento me despido de usted, no sin antes el agradecerle el interés de participar y recordarle que es necesario que confirme su asistencia a mi vida una vez que haya decidido acompañarme.
Sinceramente suya
Justine Hernández.

martes, 30 de marzo de 2010

Todos somos Frida


Será porque te pareces un poco a mi por la manera en que cambiaste el dolor por el coraje. Será porque te amaste y amaste con la misma intensidad aves y flores. Será porque fuiste tu y no cediste el impetú de tu presencia por una sonrisa momentanea. Será porque buscaste xpresarte, a ti, a tu persona, a Frida, a Frida con sus cosas y personas. Será, tal vez, porque te afianzaste, como yo, mas del mil veces:
con los ojos, con el cuerpo, con el alma.
JD

martes, 23 de marzo de 2010

Equinoccio


A las once de la mañana empezó la danza, la danza ritual para recibir la primavera, tum tum tan tan, los tambores sonaban y los presentes nos sentíamos unidos de alguna manera. El chaman pidió permiso a los cuatro vientos haciendo sonar su caracol y el olor del incienso nos llevó en un trance, quizá en mi caso fue el sonido del mar en el que se esconde o yo escondo tu voz, caracol caracola… Nos tomamos de la mano, todos, desconocidos, ajenos, extraños, todos recibiendo la primavera vestiditos de blanco. Pedimos perdón a la Madre Tierra, bien lo dijo el chaman, por destruirla, por dañarla, por la ignominia. Finalmente guardamos silencio, pidiendo fertilidad, florecer y obtener buenas cosechas.
¡YA LLEGÓ LA PRIMAVERA!
Mis pasos me guiaron al estante, caminé hasta que mi piel empezó a quemarse, a reconocer el sol… Que soledad. Fui a visitar a los patos que no te gustan, a las flores que desconozco, a los pájaros que me son nuevos, yo sólo sé de pelicanos y gaviotas, aquí el agua está estancada, allá estamos estancados en el agua… Llegó la primavera, ¿Llegarás tu? ¿Germinará mi vientre? Tum tum, tan tan, sigo bailando mientras llega la buena cosecha.
JD

sábado, 20 de marzo de 2010

Atención


Hay tres experiencias en mi vida que me han marcado inigualablemente:
1. Estar en el Santuario de la Mariposa Monarca.
2. Tocar una ballena.
3. Liberar una tortuga.
Sin que tenga alguna importancia el orden, en esas tres ocasiones, me sentí maravillosamente bien, no sólo en contacto con la naturaleza sino parte de ella. Yo amo el mar. Amo la vida del mar, amo la vida en todas sus formas y expresiones y sin ser activista trato de hacer mi parte para cuidar de este planeta al que destruimos a cada segundo.
Terminé de ver un documental llamado THE COVE y me entraron unas ganas enormes de escribirles para casi casi obligarlos a verlo. Noventa y cinco minutos que se que no olvidaré fácilmente, que me marcarán el resto de mi vida. POR FAVOR VEANLO. Quien tenga acceso a grupos escolares, llévelo a sus aulas, junten a sus grupos de amigos, lleven palomitas y véanlo. Les dejo el link de donde pueden verlo directamente en internet.
http://www.peliculasid.com/peliculas/the-cove.html

martes, 16 de marzo de 2010

¿Encontraría a La Maga?

Hoy estamos aquí


La muerte es lo único que tenemos seguro, eso y que todo cambia, eso y que todo pasa, eso y hoy. He estado pensando en la muerte, siempre que me preguntan ¿Le temes a la muerte? Mi contestación inmediata es NO, seguida de un: “Bueno, no a la mía, sino a la muerte de alguien que quiero”. Lo cual quiere decir que le temo. Pero no es a la muerte, es a saber que algo no se tiene, al menos no al alcance de un café, de una llamada, de un correo electrónico, pienso entonces en aquella frase de “ en vida hermano, en vida”. De unos días para acá, me he enterado de muchas muertes, (sí, sé que a diario se mueren miles de personas, pero somos tan ignorantes que pensamos que aquello que sucede en el mundote no toca lo nuestro), así que he estado meditando un poco sobre eso. Pienso que lo mejor que podemos hacer es vivir, para al menos haber aprovechado nuestro tiempo al máximo.
Pessoa dice: “Sentirlo todo de todas las maneras / vivir todo de todos los lados”. Yo digo: Hagámoslo, porque esa es la única forma en realidad de vivir, ¿de qué nos sirve tener una vidita ahí tibiesona, mediocre, medio coloreada o una vida ajena, disfrazada, escondidita? La muerte nos espera pacientemente toda una vida, dicen por ahí. Por eso hay que amar, reir, comer, coger, sufrir, viajar, hablar, pelear, decir, buscar, aprender, escuchar, escribir, bailar, conocer y además hacerlo bien, no solo porque se puede, sino porque se debe y aun mas porque se quiere.
Ayer fui al velorio de una pequeñita de quince días, no tuve el valor para acercarme al diminuto féretro, pensé en el bebe que se desprendió de mi útero hace casi un año, en como en esas cinco semanas mi vida se llenó y se vació de un segundo a otro. En que nadie puede entender las pérdidas ajenas, porque uno mismo no comprende las propias. Pero sé también, que en esos quince días, Regina, (la bebé ), luchó, respiro, comió y movió el cuerpo lo mas que pudo, así como estoy segura de que mi bebe hacia latir su corazón al máximo, porque podía, porque quería y porque ellos tan pequeñitos, saben que:
Hoy …estamos aquí.
JD

Inexistente


Los dientes de tu boca
cortan el hilo que nos une
cuando me defines:
“inexistente”.
Haces una fogata
de horas y palabras
y avientas al vacio
mis pasos sobre tu calle
JD

sábado, 13 de marzo de 2010

http://www.ted.com/talks/lang/spa/chimamanda_adichie_the_danger_of_a_single_story.html

http://www.ted.com/talks/lang/spa/chimamanda_adichie_the_danger_of_a_single_story.html


Lorena publicó recientemente este video. ¡GRACIAS!
En cuanto comencé a verlo, me vinieron a la cabeza muchas imagenes, en realidad es peligroso crearnos una "sola historia".
Asi como Adichie, quien se refiere a muchos ejemplos cercanos, yo puedo pensar también en los mios, asi como estoy segura de que después de ver este video encontraran ustedes los suyos.
JD

jueves, 4 de marzo de 2010

Marzo



Febrero nos dijo adiós con una hermosa luna llena y además se dio el lujo de despedirse en domingo como para darnos tiempo de asimilar que el segundo mes del año ya se ha ido. ¿Cómo vamos con los propósitos de año nuevo? A mí este fin de semana me dio muchas cosas para pensar, tengo la cabeza llena de imágenes, de palabras empujándose unas otras en mi lengua tratando de salir, de silencios, de gritos, de ganas contenidas. Espero que el incipiente calor de marzo me ayude al menos a germinar algunas ideas.
Nunca me había sentido tan lejos de mi isla como este fin de semana, tuve la oportunidad de visitar un lugar llamado “La Angostura” que es algo así como la playita del bajío. Y mientras estaba sentada frente al muelle sentí una de esas nostalgias que se te clavan entre pecho y espalda y mi mano en un segundo se sintió vacía de otros dedos. Qué lejos me pareció el mar, que lejos los atardeceres, que lejos yo, que lejos tus dedos de mis dedos.
JD

La chica 100% perfecta


Hace poco Emilia me envió un texto ¿cuento? titulado “La chica cien por ciento perfecta” de Haruki Murakami y la historia y el título se me quedaron en la cabeza como palpitando. Por supuesto esto nos dio al menos para sesenta minutos de plática en un café que conocí en 1993 y que pensé que ya no existía. Así que la pregunta es ¿Hay alguien cien por ciento perfecto para ti? Yo creo que no hay alguien, hay “alguienes”, es decir, uno cambia tanto a lo largo de los años (yo por ejemplo puedo ser una persona a las tres de la tarde y otra completamente distinta cinco minutos después) que, los estándares que calificarían la perfección también van cambiando. Una antigua amiga dice una frase que me encanta: “la esencia no cambia” y es cierto, si uno nace malencarado así terminará sus días, como dicen por ahí: “Genio y figura hasta la sepultura”, sin embargo cada día vamos modificándonos poco a poco y lo que antes pudo ser importante resulta que ahora ya no lo es tanto. Yo creo que a lo largo del camino vamos encontrando personas cien por ciento perfectas y nos quedamos ahí un rato, mientras ambas personas aprendemos, crecemos, cambiamos. Pero también creo que, no en pocos casos, la personas aprenden que la perfección también cambia, que no se puede querer ahora lo que se quería hace diez años y que no se puede pretender que uno u el otro sean lo mismo que hace cinco años atrás, entonces aman esa perfección cambiante y eso los hace permanecer juntos por toda una vida. Lo que también es interesante ¿o no? Tener la oportunidad de conocer y re-conocerse (quizá ese sea el secreto). A mi me resulta cómico cuando mis parejas me han dicho: “Así no eres tú” o “ Eso no te gusta” porque finalmente somos seres cambiantes. Es decir, quizá “yo no era así o eso no me gustaba ¨ , pero ahora sí, (antes no me gustaban los noticieros, ni los musicales), quizá también es un poco que uno va descubriéndose a si mismo paso a paso, claro que como dice mi amiga, lo esencial nunca cambia, yo desde que recuerdo siempre he sido inquisidora, un poco ermitaña y poco enfermiza, pero al paso del tiempo he ido descubriendo, adquiriendo, modificando, gustos, aficiones, ideas, preferencias. Pero, regresemos al principio ¿Hay alguien cien por ciento perfecto para ti?... Yo creo que todas esas personas que eres son perfectas para mi, algunas al cien, otras en un ochenta y cinco por ciento, pero ¿serán todas las Justines que soy, perfectas para ti?
Les dejo un sitio donde pueden leer el texto de Murakami.
JD
http://sininstrucciones.blogspot.com/2008/05/al-ver-la-chica-100-perfecta-una-bella.html

domingo, 21 de febrero de 2010

Yo no cambio nada


Muchas veces me han preguntado y me he preguntado si cambiaria algo de lo sucedido en mi pasado. En primer lugar es imposible, como dice la canción “ya lo pasado, pasado” pero suponiendo que eso fuese posible, mi tajante respuesta sería NO. ¿Para qué? ¿Para retener algo o alguien un poco más, para evitarme un descalabro, para aligerarme la culpa? NO. Regreso al punto inicial, a estas alturas de mi partido realmente no puedo hacer nada, quizá solo aprender y tratar de no repetir aquello que lastima, ya sea a mi misma o a otros.
Si volteo para atrás en realidad creo que todo es rescatable, es cierto que algunas cosas no me han gustado mucho, que me han sacado lagrimas o dolores de cabeza, que he lastimado y me han lastimado, pero aún así, aunque a veces haya sentido que no puedo seguir mas, siempre sigo caminando, no sé cómo, ni que fuerza me impulsa, pero aquí sigo y espero seguir por mucho tiempo más. Así que “yo no cambio nada”, finalmente soy el resultado de hieles y mieles mezcladas en estos casi treinta años. Recuerdo cuando le decía a mi amiga de la preparatoria una frase de Robert Frost que tomé por años como slogan: “Puedo resumir en tres palabras todo lo que he aprendido sobre la vida: SIGUE SU CURSO”. Nunca le pregunté qué pensaba de eso, tampoco sé porque me gustaba tanto la frase, solo sé que esa idea de continuidad me agradaba. Quizá en ese momento mi crisis existencial giraba alrededor del examen de química y pensaba que aun cuando reprobara la materia eso no me llevaría directamente a la muerte.
Ahora a varios años de distancia sé que es cierto, la vida sigue su curso, no se detiene y uno tiene que tratar de seguirle el paso por instinto de supervivencia. Y sé que eso a veces se nos ocasiona corretizas en las que perdemos el control, la mesura, el sentido común, pero también hay otros tramos en los que obtenemos mágicamente fuerzas, aptitudes, lecciones inolvidables. Así que reitero, “yo no cambio nada” ni cuando me hice o me hicieron sufrir, porque eso sería también eliminar cuando me hicieron dichosa o cuando yo hice dichoso a alguien. Finalmente como una amiga dice, hay cosas que suceden sin aparente explicación y ahí nos vamos viviendo la vida sin pensar mas allá de la cena de esta noche y después la digestión es tan pesada que nos dura años el dolor de panza, pero al recordar el sabor del platillo, al menos por un segundo se detiene la gastritis.
Yo no cambio nada ¿ y tú?
JD

jueves, 28 de enero de 2010

Los amantes del círculo polar.




Hace cinco días (circulares) que trataba de terminar esta película.

Me rondaba hace años el título en la cabeza.ahora se porque.

Casualidades, ese es el tema.

Me gustan, me gusta la idea de los amores inconclusos, me gusta la idea de la permanencia latente en la vida de otros.

Me gusta pensar que alguien piensa en mi cuando yo pienso, me gusta imaginar que quiza entre el tráfico me toparé con alguien que dará un vuelco en mi vida, que cuando yo me subo por la puerta delantera de un camión esa otredad esta bajando por la puerta trasera.

Latiendo, siempre, hasta ese momento en que los corazones dejen de latir del impacto de encontrarse uno mismo en el otro.

JD

martes, 26 de enero de 2010

Recuerdos.

Hoy recibí una invitación para tomarme un café.
Con una persona que hace aproximadamente quince años que no veo.
Una persona desconocida. De la cual lo único que recuerdo es el nombre.
Ex compañera de escuela.
Miércoles 7:00 pm.
¿qué demonios voy a decirle?
Seguramente indagará de mi vida. ¿Qué voy a contestar?
Me contará de su vida ¿Qué puedo preguntar si realmente no me importa?
Ella dice que me recuerda. ¿Recuerda que?
Ni yo misma recuerdo que hacía hace quince años, a veces me cuesta incluso recordar que vestía el día de ayer.
Algunas veces me siento mal de no recordar a las personas, de no recordar situaciones que los demás dicen que yo viví, que yo estuve ahí.
¿Será que soy distraída? ¿Será que realmente pocas cosas me importan?
A veces pienso que es sólo que trato de no viajar con mucho y definitivamente: los recuerdos pesan.
JD

Jueves


¿Ya son las diez de la noche? Hoy es viernes, eso lo se porque ayer vestí de rojo. Todos los jueves visto de rojo ritualmente. Eso me permite también orientarme a lo largo de los días, hace mucho que no sigo el calendario. Allá en mi isla, los jueves tenían como final una botella de tinto, piano y algún cuento o poema compartido. La pianista me recibía sentada en una poltrona, bajo alguno de los árboles que rodean su casa, a veces de buen humor, a veces enojada, generalmente porque nunca se ha llevado bien con Tchaikovski y coincidía que los jueves tenia ensayo con los primeros violines, en fin cosas de la música, la cosa es que me recibía. Ella bebía cerveza y yo tinto. Una vez superada la emoción desbordada de encontrarnos, de ser jueves y de que exista Tchaikovski, hablábamos. Yo le contaba de mis guerras en la oficina, de mis danzas y finalmente le leía lo que dimos por llamar "cuentos por encargo". Cuentos por encargo no es otra cosa mas que un intento de ejercitar mi escritura. Ella elegía un tema, o bien me contaba alguna historia y yo debía escribirla, a veces me regalaba adjetivos y me sugería verbos. Purista del lenguaje mi amiga siempre tiene muchas palabras para prestar. Me gustaban los jueves, me siguen gustando, sigo escribiendo para ella y ella sigue peleando con Tchaikovski, ritualmente sigo vistiendo de rojo y cuando es posible me siento a tomar vino en la ventana para compartirlo con la cerveza que seguramente toma bajo alguno de los árboles que rodean su casa, yo pienso que ella me piensa y ella quizá haga lo mismo.Pero hoy es viernes (ayer vestí de rojo) y estoy iniciando estas cincuenta oportunidades de contarte algo de mi o de no contarte.
JD

sábado, 16 de enero de 2010

Tienes el mar


Tienes el mar
(adentro)
se te desborda por los ojos.
en mi piel
caminos de sal
al contacto de tus dedos.
Después de dunas
eres caracola
en mi oído
te revientas en olas.
Eres el mar
Yo sólo el pirata
Que vaga por tu cuerpo.
JD

viernes, 15 de enero de 2010

El hijo

Mi hijo imaginario de cinco años,
el que acuesto a dormir cada noche
el que nunca germinó en mi vientre
me hace preguntas complicadas.
Quiere saber de que esta hecho el sol
porque son blancas las nubes
a donde van las aves en invierno
quien pinta las flores de colores.
Ese. El que no existe,
el que solo brinca en mi cabeza
el que fue parido en mis delirios
quiere saber del mundo,
en el que yo lo invento.
JD

miércoles, 6 de enero de 2010

Los libros


Leer ha sido siempre una de mis pasiones, quizá una de las mas desenfrenadas. Empecé a leer por aburrimiento, mi tía era maestra de una escuela rural, me llevaba como oyente y entonces sin más ni mas empecé a leer. Después mi madre se encargó de fomentarme el hábito de la lectura y mi padre de comprarme libros, sin embargo creo que ninguno de los dos se imaginó lo que el conocimiento de las letras desencadenaría en mí. Con los años el leer se ha convertido a veces en mi refugio, a veces en un escudo y la mayoría de las veces el placer de más fácil acceso. Hace años, cuando estudiaba la preparatoria me propuse hacer una lista de los libros leídos, anotaba en tarjetitas el título, el autor, una pequeña reseña y un comentario principal, después conocí la computadora e inicié a hacerlo en formato electrónico y en poco tiempo abandoné el proyecto, quizá me di cuenta de que no tenía mucho sentido, quizá a esa edad tenia otras cosas que ocupaban mi mente. A todos lados donde voy siempre voy cargando mis libros, he cruzado el pacífico de ida y de regreso cargando mis cajas con libros y es común escucharme decir “no tengo nada que leer” mientras me paseo frente a mis repisas repletas de libros como lo haría cualquier mujer ante su closet. Entre más leo, menos “leida” me siento, hay tanto que otros han dicho, quizá por eso es un grato sufrimiento entrar a una librería o visitar alguna feria del libro, tengo que, como un adicto medirme para no comprar todo lo que quiero, finalmente esto de los libros electrónicos me ha ayudado aunque me esté dejando los ojos cada vez menos hábiles. No hay nada mejor entonces que dar o recibir un libro de regalo, cuando regalo un libro pienso mucho en la otra persona, en cómo y dónde leerá, que pensará y si le será útil para algo más que llenar el tiempo. Trato siempre de explicar el porqué lo elegí y si me es posible comentarlo. A partir de los últimos días de diciembre estos seres (los libros) han estado jugándome bromas raras, para empezar antes de salir de viaje elegí un libro como compañero y otro se me coló no se de que manera en la maleta, sin embargo se bajó de ella en un primera plus con destino a León, me dio mucha tristeza pues empezábamos a llevarnos bien pero además de todo era un libro prestado y me dio mucha pena comunicarle al dueño el extravío de su libro. Ahora estoy buscándolo por todas las librerías y además sin dinero, en fin. Lo bueno es que a pesar de que ni Santa Claus se acordó de mi, ni los Reyes Magos hicieron aparición, me regalaron tres libros en estas últimas semanas, uno todavía no lo conozco, pero ya le tengo lugar en mi librero, el de poesía anda conmigo para todos lados, pero el mejor de todos, es un libro al que aun sin conocerlo ya le tenía un aprecio especial, pues viene de una querida amiga y ese libro nos dio una rica tarde de café. “Gracias Raquel”. Así que con el frio que hace y llena de libros, el año pinta para muchas muchas tardes de letras y como dice el dicho, yo leo porque si no me aBURRO.

Dulces lecturas a todos.

JD

lunes, 4 de enero de 2010

La publicación


Una mañana mientras me disponía a ver la película “El lector” (muy apropiada para la situación) recibí una agitada llamada de mi madre para decirme: “Oye, que te publicaron en el periódico, cómpralo”. El silencio en mi teléfono me dio la señal de que había colgado y el silencio en mi cabeza me dio la señal de que “algo” había pasado. Traté de ver la película, pero me preguntaba: ¿Qué habrán publicado? ¿Por qué? Asi que veinte minutos después, mi compañera de película, al ver que no estaba quieta me dijo: “Vamos a comprar el periódico”. En tres minutos estaba frente al volante, cuando llegue a las oficinas me dijeron: ¿Cuántos ejemplares quiere? Mmm que difícil pregunta, pensé que quería regalar algunas copias, pero a quién, quien realmente valoraría lo que eso significa para mi, mmm una, dos, tres personas, además, ni siquiera sabia lo que habían publicado, así que saqué cuentas y dije: Cinco.
Me dieron los periódicos, pagué y me senté en el carro. Me vi. Había una foto mía, una biografía chiquita y tres textos míos. Los revisé rápidamente. Y me sentí satisfecha. Buen trabajo, me dije.
Publicaron mi nombre sin “E”, claro esa es una broma del editor, pero yo sé que soy yo y quienes me conocen también. Me siento contenta, siento que brinque una rayita mas. Adjunto lo que publicaron.
JD
JUSTINE ( con "E")


Ganas.

Ayer pensé que anteayer tenia ganas de hacer el amor.

Ayer pensé también que seguía teniendo ganas.

Sin embargo no lo hice, el amor, me refiero y pienso hoy que no se donde quedaron las ganas.

De acuerdo a las teorias uno no deja de buscar eso que quiere hasta que esta satisfecha la necesidad. Entonces tenia ganas pero no necesidad, digamoslo asi por recurrir a un teorema aristotélico, sin embargo es interesante eso de tener ganas o de no tenerlas, no sólo de hacer el amor, sino de otras cosas, de quedarse en la cama, de leer un libro, de comprarse un dulce, de no pensar en nada.

Yo casi siempre tengo ganas de algo.
A veces de las cosas más simples.

Hoy tengo ganas por ejemplo de no hacer nada, de quedarme leyendo en la cama, de no quitarme la pijama. Eso me lleva a pensar en eso que escribiste de lo importante y lo necesario, pero de eso te platico otro dia.

Leo a Octavio Paz, es el hombre que me acompaña este fin de semana. Su poesia no me suelta, quizá por eso no quiero salir de la cama, quizas por eso ya no tengo ganas de hacer el amor, sino ganas de quedarme sólo con él en la cama.

JD


Cuando tu me amas


Cuando tu me amas
Y penetras mas allá de mis pupilas
Tocando por debajo de mi piel
Amas también a todas las mujeres que soy
A las que estuvieron antes de mi
Y todas las latentes posibilidades de lo que soy.
Por eso me llamas Teresa, Consuelo, Matilda.
Porque incluso tu descubes en mis ojos y en mi piel
A las mujeres que te amaron y a las que aun deseas.
Perturba tu conciencia y pronuncias mi nombre
Para asirte a lo único que en ese momento,
Ambos conocemos como cierto: mi nombre.




Tres horas al dia.‏

Pensarte tres horas al dia es una buena medida
es apenas el tiempo necesario para jugar con mi lengua en la barbilla
que procede de tu boca, que antecede a tu cuello.
Ciento ochenta minutos me alcanzan perfectamente
para enloquecerme por ti y no volverme loco.
Medida exacta que permite no olvidar
los lunares que has dejado como migas
en el sendero de tu cuerpo.
Distribuyo el tiempo tuyo a lo largo del dia
quiero decir que
te pienso un ojo en la mañana
una mano a medio dia
por la tarde una rodilla.
Porque sé
que si no midiese el tiempo
que tu paseas por mi cabeza
con exacta precisión;
entonces
podria pasarme los dias
recorriendote de orilla a orilla
y por las noches
me perderia imaginando
el sonido de tu pelo
enredado entre mis dedos.
Por eso y nada mas por eso
tres horas te pienso.
JD

Las calles que me contienen.


Alguna vez le dije a alguien “ ¿Qué calles te contienen hoy que no estás cerca? En realidad su respuesta fue un silencio, nunca supe que adoquines, piedras o losetas de cemento conocían las suelas de sus zapatos y todavía sigo imaginándome qué tipo de ventanas como ojos abiertos disfrutan de su silueta cuando camina. Hace días tuve la oportunidad de caminar viejas calles, viejas para mi, viejas para el mundo, viejas para si mismas. Creo que quizá ni las calles mismas se recuerdan de tanto tiempo que han existido. Yo, por el contrario me encontré a cada paso, observé el parque en el que aprendí a andar en bicicleta y me dolieron nuevamente las caídas, anduve por la banqueta donde me dieron mi primer beso y me senté frente al kiosco donde me rompieron por primera vez el corazón, todavía recuerdo como lloré todo el camino de regreso a mi casa. Sin embargo han pasado más de quince años de aquellas calles, de aquellas andanzas, de aquellos corazones rotos y esa ciudad siempre es como abrir un dulce caramelo, disfrutable al cien por ciento. Así que instalada en mi papel de guía de turistas de cuatro sudcalifornianas fabulosas me dispuse a mostrar lo poco que se de iglesias, comida típica, museos y costumbres guanajuatenses. Siempre he dicho que una de las cosas que más admiro en la gente es la capacidad de asombro, yo no la tengo, sin embargo como para compensar, tengo una gran capacidad de disfrute, casi todo me causa placer, de manera tal que comerme un elote con chile, limón, crema y queso puede ser para mí una gran aventura. Así que seguida de mis paceñitas anduve disfrute y disfrute varios lugares del estado de Guanajuato. Comimos chalupas, garbanza, enchiladas mineras, nieve de mantecado, cebadinas, guacamayas, gorditas de queso, lechuguillas y gelatinas de jerez con rompope en bolsita. Nos tomamos fotos en cada esquina, en cada balcón, en cada iglesia, museo o escultura que se nos atravesara y claro hicimos un recorrido por nueve bares que nos dejaron afónicas y desveladas. Finalmente nos despedimos con muchas historias para contar a quienes faltaron, seguramente con dos kilos de mas y claro con media suela desgastada de cada zapato. Yo me quedo con mis calles y mis recuerdos, con mi primer beso y mi corazón roto, con seguir preguntándome que calles le contienen, con las ganas de hacer este recorrido de tu mano, mirar tus ojos asombrados a cada paso y yo disfrutando la aventura de caminar a tu lado, pero mientras eso pasa, seguiré esperando.

JD

viernes, 11 de diciembre de 2009

El respeto al derecho ajeno es, si no la paz, al menos no la guerra.


¿Dónde está el respeto señores? Digo esto porque así como fichas de dominó se han venido presentando hechos que me han sacudido, que me han hecho pensar que de plano poca gente respeta al otro en toda su dimensión, pero lo que es peor es que pocas personas tenemos respeto por nuestra propia intimidad. Y las personas que defendemos ese espacio vital nos convertimos entonces a los ojos de los demás en seres fríos, calculadores y egoístas.
Empecemos por algo sencillo: La puntualidad. Para mi hay pocos actos mas irrespetuosos que ser impuntual, creo que aquel que llega tarde a una cita se roba el tiempo de la otra persona, ¿Quién demonios se cree como para quitarle minutos a los demás? El tiempo es nuestro recurso mas valioso, ¿Por qué alguien cree que su tiempo es mas importante que el mío? Asi que por favor, respeten la vida de los demás . Y ahora que digo esto, de respetar la vida de los demás, pienso también en otros actos como ese de exigir explicaciones, resulta que para ser considerado como un buen amigo, un buen compañero uno tiene que andar por la vida dando santo y seña de sus pasos ¿Por qué? Si a veces yo no puedo explicarme a mi misma, porque tengo que hacerlo con los demás. Lo peor de todo es que lo hacemos y nos sentimos mal si no compartimos algo, cuando en realidad es que compartir debe ser un acto voluntario, no el resultado de un interrogatorio judicial. Y tampoco es que al hacer pública la agenda personal esto asegure relaciones interpersonales más valiosas ¿o si? Finalmente he pensado mucho en el respeto físico, cuando digo NO, es no, cuando digo SI es si y me vale lo que piensen. ¿Cómo puede uno decir las cosas más claras? Hace días mientras me tomaba una cerveza estacionada afuera de la casa de una amiga, vino un tipo corriendo, se metió casi por la ventanilla de mi auto y me tocó los senos con tanto frenesí que me los dejó morados. Entre el susto, el asco y el coraje, apenas alcancé a vociferar “imbécil”… CARAJO!! Como decía mi abuelita “para eso son pero se piden” y claro pedirlo tampoco asegura un SI. Al final pensé que fue un acto bastante estúpido, seguramente ni el sintió placer y a mi lo único que me generó fueron moretones. ¿Por qué transgredir?
Respeto señores, mas respeto…
JD

domingo, 29 de noviembre de 2009

Cincuenta.


Cincuenta dias, cincuenta textos.

Le dije al iniciar el ejercicio que serian cincuenta oportunidades de contarle algo de mi o de no contarle. Hoy mientras hago la revisión de los textos me doy cuenta de que en realidad lo que envie en letras fueron cincuenta Justines en forma de palabras.
Día a día me fui descubriendo un velo, quitandome una escama, sumándome una pluma.
"Escribir es un oficio", asi que ESCRIBE -me dijo muy serio- y yo obededí (si como inmaculada).
Escribí tranquila, cansada, eufórica, desvelada, enamorada, enojada, abandonada, amada, sola y acompañada, escribí, escribí, escribí.
No sé aún si logré cubrir las expectativas, pero descubrí que escribo por una imperante necesidad de decirme cosas, ya no me interesa ser leida, no escribo para ello, escribo para entenderme, para encontrarme y para seguirte buscando.

JD

sábado, 28 de noviembre de 2009

Boca



Mis manos se posaron en tus manos, mis ojos en la hendidura doble que hay en tu cara, ahi donde deberían estar tus ojos y solo tienes gotas de agua contenida, acerqué mis labios a tu boca, esas dos lineas delgadas donde escondes vientos en forma de palabras. Huracanes que destierran mis ideas, que sacuden mis malas hierbas, mis tristes pretextos.

JD

viernes, 27 de noviembre de 2009

Los elefantes


A mi me parecen tristes los elefantes.

Mueven la cola y las orejas, se espantan las moscas.

Buscan con la trompa algo y lo comen.

Esa trompa que es otro brazo, que es nariz y es boca.

A mi me dan tristeza los elefantes, en sus ojos me parece que lloran, que anhelan, que esperan.

No odio los circos, pero no me gustan.

Los elefantes no nacieron para andar jugando a la pelota.

Imagino que extrañan aventarse lodo, caminar largas distancias en manada.

Que deprimente debe ser venir de una familia grande, con vecinos animales y amanecer un dia sólo en una jaula, amarrado de la pata.

Si pudiera abrazaría a un elefante y le mentiría a la orejota diciendole que pronto regresará a su casa, que todos preguntan por él y que le han guardado las mejores ramas de un érbol.

Pero no puedo, asi que sólo me pongo triste por ellos y pienso en sus ojos.

JD

martes, 24 de noviembre de 2009

Cosas


La gente se llena de cosas, de libros que se llenan de polvo, de discos que nunca se escuchan ni por asomo no vaya a ser que se rayen, de ropa que nunca usan, de otras gentes que nunca ven, con la que nunca hablan, de la que no saben nada más alla del nombre y todavia los llaman: amigos. La gente no sabe estar sola, por eso atesora, guarda, arrumba en bolsas, en cajas en el closet, en porta zapatos, porta maletas, portatrajes, que importa que no se vean, que no se usen, que no se gocen. Lo que importa es tenerlos, saberlos, poseerlos. Mio, mio, mio. Eso es mio y también aquello y lo de mas allá será mio y también quiero que lo tuyo sea mio, aunque no me sirva. Irónicamente, al final del dia, la gente no tiene nada. La gente sigue sientiéndose vacia, sola. Los zapatos siguen guardados, los discos en silencio, los libros empolvados. A la gente no le importan. Pronto guardarán mas cosas y eso es lo realmente importante.
JD

viernes, 20 de noviembre de 2009

Alas por escamas


Amanece,

no abro los ojos

el aire huele pino

sabe a verde.

Me incorporo al día

creo que es domingo,

de mi cuerpo desaparecieron las dunas

me he poblado de montes y valles.

Hace frio,

mi piel ya no sabe a sal.

Me duele el cuerpo

debe ser la metamorfosis.

Mis pies tocan la tierra

desaparecieron mis aletas

y en mi espalda

pequeñas plumas se asoman.

He perdido mis escamas.

JD

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Te escribí un poema


Te escribí un poema

pero no te preocupes

nadie se dará cuenta

de lo mucho que nos quisimos.

No confesé por ejemplo

de la noche en que te vestiste de luna

ni tampoco de aquel día cuando

tu sabes...

nos faltaron horas.

Ni por asomo dije

que me conoces mas

que a la palma de tu mano

ni que yo sé que tu espalda es suave

y blanca y la diana en la que siempre

aterrizan mis humedos besos como dardos.

No pienses que en mis versos

escondí el lunar de tu brazo

o la cicatriz de tu rodilla

o las muchas horas

en que me tienes rendida.

Yo solo te escribí un poema,

pero no te preocupes

solo dije que sintigo

todo se convierte en nada.

JD

lunes, 19 de octubre de 2009

Tu y yo


¿Como yo siendo yo,

y tu siendo tú

nunca fuimos

nosotros?


Los amigos

esos que creen que nos conocen nos dicen:

(separadamente claro, porque tus amigos no son mis amigos)

"ella es la persona para ti".

Pero no saben

que no queremos ser "nosotros"

que tu y yo, solo podemos

ser "tu" y "yo"

y eso ironicamente nos convierte

en "nosotros".

Tu ocupas el lugar

yo lleno tu espacio

ese que ambas no hemos dado a nadie

y asi seguimos, aferrandonos

a las historias viejas

que nos mantienen, si no vivas,

al menos, menos muertas.

JD

lunes, 12 de octubre de 2009

Antes


Antes sabía preparar café, atarme los cordones de los zapatos y algunas otras cosas útiles como usar el ordenador, desencantar sapos y convertirlos en príncipes. Pero entonces apareciste o regresaste, no lo sé. Y ahora no puedo pensar en nada, nada que no seas tú o nada que no me lleve a recorrer tus cejas, tus labios, los dedos de tus pies. Hoy sólo mato mis neuronas para saber si existes más allá de mis manos.

JD

lunes, 5 de octubre de 2009

Ayer


¡Qué bueno el día de ayer!
Disfruté tanto que vinieras conmigo y te quedaras así, en silencio, mientras la tarde caía y el sol alevoso nos pintó el cielo de colores como para enamorarnos.
¿Cómo si necesitáramos de su ayuda, verdad?
Sentía tus pasos lentos a mi lado y sonreía. Bajé la cabeza para no verte, para percibir tu cercanía con la piel, como un ciego.
¡y cómo nos reímos!
Te conté mis chistes malos y tú en un acto de amor te divertías. Recordamos y recorrimos nuevamente de la mano todas esas “nuestras historias”, nos preguntamos las mismas cosas y dimos distintas respuestas, porque hoy, no somos aquellos, los de antes, sino estos, los de ayer. ¿Bebimos café? No lo recuerdo, solo tengo en mi memoria el vino tinto, pero quizá si lo hicimos.
En fin, esta nota es solo para decirte gracias, la pase muy bien, te lleve conmigo todo el día y creo que tu también la pasaste bien. Lástima que no te hayas percatado de eso, que estuvieses lejos, en tu trabajo, en otro lugar. Pero yo te lleve conmigo y eso me basta.
JD

miércoles, 23 de septiembre de 2009

De perdones y disculpas.


De perdones y disculpas.
Desde pequeña me enseñaron a pedir disculpas, me dijeron que era de “buena educación”.
Así que creo que a lo largo de mi vida he pedido disculpas por muchas cosas. Si alguien me hacia algo y me pedía disculpas todo estaba arreglado.
Sin embargo creo que con el paso de la vida las cosas se complican un poco, pero mas allá de eso creo que no pensamos mucho en el acto del perdón y la disculpa. Por ejemplo alguien puede pedirme disculpas, pero yo estoy en todo mi derecho de perdonar o de no hacerlo.
Cuando alguien me ha roto el corazón y me pide perdón, muchas veces no he podido hacerlo.

Eso me toma tiempo.

El hecho de que alguien me pida perdón no hace que deje de sentirme triste u ofendida, o enojada, o deprimida. Un “lo siento mucho” no borra los gritos o los silencios, según sea el caso.
También puedo no querer pedir perdón.
A veces hago algo por lo que “debería” pedir disculpas, pero ¿qué hago? si en realidad no “lo siento”.
Creo que el acto de pedir disculpas es mas que nada un acto por borrar la culpa que la auténtica búsqueda del perdón.
Resumiendo:
Yo decido a quien perdono y también a quien le pido disculpas, aunque eso me convierta automáticamente en una “maleducada”.
Lo siento mucho, jajaja.

JD

lunes, 21 de septiembre de 2009

Expectativa


Lo esperado era:
que después de treinta días
tú, me abrieras la puerta
y yo, te recibiera con medias negras.
Que a las tres de la mañana
me encontrase desnuda y sudorosa
bajo tu cuerpo.
Pero entonces recordé,
Que hace diez años que vivimos juntos
Y enredé la fría franela de mi pijama
Con el calor de tu cuerpo dormido.
JD

lunes, 31 de agosto de 2009

Soy lo peor...



“No es suficiente, pero es lo que hay”, así versa la frase.
Cierto.
Nunca es suficiente, pero también es cierto que siempre puede ser mejor.
Son las doce de la noche, llueve, pienso.
Me voy desmenuzando en este sillón, me voy convirtiendo en gotas como las que resbalan frente a mi. ¿Cuánto tiempo he perdido dando explicaciones de mi misma?
Ser humano.
Sexo femenino.
Cuatro extremidades.
Ojos y pelo negro.
Lunares. Muchos.
Fumo. Si.
Tomo. Si.
Lloro. Muchas veces.
Rio, cada vez que puedo.
Espíritu, libre.
Amante de la vida, las sensaciones y la naturaleza.
Buscadora incansable.
Repito: No es suficiente, pero es lo que hay.
JD

jueves, 27 de agosto de 2009

Casi un año mas


Me quedan algunos días para cumplir un año más.
Me quedan espacios por llenar en estas paredes que empiezo a conocer.
Me quedan calles, cafés y bares por visitar en esta urbe.
Me quedo yo.
Cumplo años. El último veintitantos.
He recorrido varias ciudades, he visitado otros países, me he subido al metro, a una bicicleta, a un barco y una piel. He comido grillos, bebido tepache y he ordenado una pizza porque no tengo ganas de salir. He llorado sola y colectivamente. Me he esfumado de la oficina para verte, recorrido distancias para escucharte y me has despertado al teléfono sólo para decirme entre sollozos que la vida te va mal. Te he despertado con un beso, sonreído al verte aparecer y he tomado tu mano en el cine. Tengo en mi bodega al menos cinco amigos que correrían a mi auxilio si tuviese alguna crisis, sea ésta importante o no, varias buenas historias para contarle a quien quiera escucharlas y más de tres secretos de los que ni yo me acuerdo.
He bailado en la calle, leído mas de diez libros y puedo disfrutar de una buena ópera y un buen vino. Hoy puedo decir cual es mi tipo de música favorita, renunciar a ganar en una discusión, cargar a un bebe con seguridad y abrazar a un amigo en silencio mientras llora por amor. Aprendí a decir: no quiero, no me gusta y no puedo.
He visto un amanecer, un atardecer y la noche llena de estrellas sentada a la orilla del mar.
Asi que hoy, que me quedan unos días para cumplir años, sólo puedo pensar en todas las cosas que aún me faltan por hacer, por vivir, por sentir.
Sigo en el camino de la vida y eso… siempre es bueno.
JD

martes, 11 de agosto de 2009

Precipicio


Y entonces me aventé.
Me detuve en el borde de sus labios y sin pensarlo brinque al precipicio.
(otra vez).
Si supiera lo que se siente al volar, diría que volaba. Era como estar suspendida.
Cerrando los ojos.
Bailando tranquila en un cuerpo,
en una cama, en los minutos detenidos, robados,
para asirme a una espalda,
para abrir los ojos y ver otros ojos abiertos, dilatados, rendidos.
Para unir manos, encontrar recovecos, acomodar piernas y palpar miedos.
Si supiera lo que se siente al volar, diría que volaba.
Era como estar suspendida.
Y si.
Me quede suspendida, pero al borde de todas las preguntas.
De mis preguntas, de sus preguntas
El silencio antes compartido se tornó incomodo.
Ahora ya no floto, caigo vertiginosamente.
También de sus labios.
JD

miércoles, 22 de julio de 2009

Yo te pienso











...cuando te miro
dormida
a mi costado
cuento
los siglos
que se acumularon
para juntarnos
en la misma
almohada...
Marco Antonio Flores.


El mundo gira. Yo te pienso.
La avenida se llena de gente. Yo te pienso.
El silencio invade mi casa. Yo te pienso.
El viento me enfría la piel. Yo te pienso.
Voy, vengo, me quedo, me detengo. Siempre te pienso.
Eres como un hilo en el dedo de un niño pequeño. De mi mano de niña que no me deja olvidarte. Y que bueno. Porque irremediablemente te pienso.

Tienes todos mis silencios, mis sonrisas escondidas, mis miradas perdidas.
Hago un recuento de todas tus manías, de las cosas que hacen que tu nombre venga sin descanso a esconderse entre mis labios. Descubro que no son las horas compartidas, ni tu piel, ni tu pelo, tampoco es la suma de todas esas complicidades, ni las palabras compartidas. Mucho menos las miles de razones por las que te amo. Es solo ese segundo entre las horas de la noche, en el que giro sobre mi lado izquierdo, encuentro tu abrazo y todo tiene sentido. Ahora que te escribo, como siempre: te pienso.
JD

miércoles, 10 de junio de 2009

Importancias


Tengo mi vida resumida en cajas, toda mi vida está en veinte cajas de tropifrut. Libros, ropa, algunos zapatos (espero que vengan en pares, no quisiera ponerme un zapato de charol negro izquierdo y un huarache de correas derecho, sería muy incomodo), lápices, hojas con letras, cosméticos, utensilios diversos, algunas cucharas y quizá un par de recuerdos, es decir algunas cosas importantes. Aunque al final casi nada es realmente importante. Por ejemplo no importa mucho si tú descubres que te escribo, lo hago irremediablemente, algunas veces ya como un hábito resultante de la necedad de buscarte. Poco importa también que yo te ame o te odie, que te extrañe o me seas constante, pocas veces te das cuenta y yo puedo pasar de un estado al otro sin ningún cambio en tu persona. Quizá tu también estas en alguna de esas cajas. Tal vez te me quedaste entre las páginas de un libro o te atoraste en alguna playera de algodón. Lo cual también es poco importante, en mi vida las cosas se acomodan libremente, la mayoría de las veces en el lugar menos indicado para mí. Así entonces llegarás a acomodarte apenas brinques de la caja y yo te veré rondar por mi casa hasta que encuentres otra caja a la que quieras subirte.
JD

lunes, 13 de abril de 2009


Inevitablemente despierto distinta si te apareces por mi mundo durante las horas de la noche. Me palpo el cuerpo adormilada y encuentro tu presencia a veces real, a veces imaginaria, a veces solo la nostalgia de andarnos rondando, pero inevitablemente despierto distinta después de saberte. A veces pienso que por eso no te acercas a mi mundo, esa debe ser la causa de que aparezcas solo como recurso nocturno y no llegues nunca a tocar mi vida, la real, la de las mañanas de oficina y tardes de hastío. Solo te asomas a mi sueño, me abrazas sin despertarme.
He venido buscándote estos días, el silencio es la única respuesta, la distancia, mi voz sin tu nombre, mis días sin tus sonidos. Finalmente pienso que seguiré buscándote, o buscándome en ti. Es inevitable, estoy cosida a ti, así que busco en los reveses de mi piel para encontrar las puntadas de tu historia. Creo que jalaste el hilo, tengo en las piernas marcadas las guías de tus besos, pero no encuentro la línea que me acerque a ti. Sigo buscando. Inevitablemente.
JD

viernes, 3 de abril de 2009

…pero que ojos, Dios Mío…
En mis ires y venires en tiempos recientes he despertado una manía compulsiva por tomar fotografías. Recorro las callecitas, los atrios eclesiásticos, las banquetas y de repente algo me atrae y disparo. No pretendo nada, ni siquiera aparecer yo en la imagen, es solo la estúpida intención que quedarme con la muestra palpable de aquello que llenó mis ojos, como la prueba infalible de que eso existe mas allá de mi mirada. Finalmente estoy tratando solo de guardar instantes, antes de que se pierdan en el vacío de mi memoria. Imágenes que me sirvan como guía para revivir la temperatura de mi piel, el sonido de una calle, un sabor en mi boca. JD

viernes, 6 de febrero de 2009

Grietas


Todo tiene grietas. Todo y todos. Las montañas, las plantas, las aceras, la piel, mis ojos, mis manos. A mi me parecen a veces un estilo de raíces de constante crecimiento, cambiantes. Ni siquiera la piedra, el concreto son permanentes.
La cosa con las grietas es que no puedes deshacerte de ellas, una vez que están ahí es imposible, así que uno tiene que aprender a vivir con las marcas, asimilándolas la mayoría de las veces sin conocer su origen. Líneas caprichosas que se comunican y se alimentan entre si. Mis grietas son finalmente las huellas de mi pasar por la vida, las que se hicieron de improvisto, como resultado de bombas atómicas, o bien las que se trazaron placidamente como las que resultan del pasar de los ríos sobre la tierra. Quizá por ello algunas veces siento un ¡Crac! dentro de mi y me tiembla la tierra y me siento rota.
JD