martes, 23 de marzo de 2010

Equinoccio


A las once de la mañana empezó la danza, la danza ritual para recibir la primavera, tum tum tan tan, los tambores sonaban y los presentes nos sentíamos unidos de alguna manera. El chaman pidió permiso a los cuatro vientos haciendo sonar su caracol y el olor del incienso nos llevó en un trance, quizá en mi caso fue el sonido del mar en el que se esconde o yo escondo tu voz, caracol caracola… Nos tomamos de la mano, todos, desconocidos, ajenos, extraños, todos recibiendo la primavera vestiditos de blanco. Pedimos perdón a la Madre Tierra, bien lo dijo el chaman, por destruirla, por dañarla, por la ignominia. Finalmente guardamos silencio, pidiendo fertilidad, florecer y obtener buenas cosechas.
¡YA LLEGÓ LA PRIMAVERA!
Mis pasos me guiaron al estante, caminé hasta que mi piel empezó a quemarse, a reconocer el sol… Que soledad. Fui a visitar a los patos que no te gustan, a las flores que desconozco, a los pájaros que me son nuevos, yo sólo sé de pelicanos y gaviotas, aquí el agua está estancada, allá estamos estancados en el agua… Llegó la primavera, ¿Llegarás tu? ¿Germinará mi vientre? Tum tum, tan tan, sigo bailando mientras llega la buena cosecha.
JD

2 comentarios:

Emilia dijo...

La lluvia llegará, y a su paso, el momento de cosechar frutos maduros y los que aún poco antes de madurar se lograron…cada uno valioso con su sabor especial…siempre habrá una semilla germinando, un botón floreciendo…

JD dijo...

Todo son ciclos, muy cierto...