lunes, 12 de abril de 2010

Todos los caminos conducen a tu boca


Todos los caminos conducen a tu boca
como si te hubieses convertido en Roma
y tus brazos son columnas
y mis pies rocas.

Todas mis preguntas te evocan
esconden sus respuestas
entre tus piernas
en esa voz que no me nombra.

Todas mis miradas, todos mis dedos
mis caricias tristes, mis futuros simples
todo lo mío te busca, te espera
indago para seguir caminando:
pero todos los caminos conducen a tu boca.
JD

lunes, 5 de abril de 2010

Invitación


Distinguido visitante:
Me es grato dirigirme a usted en esta ocasión para informarle que ha sido usted invitado a mi vida. Quizá no sea la mejor, ni tampoco una muy importante, pero lo que si le aseguro es que es una vida auténtica y que será (si usted acepta la invitación) una experiencia gratificante. Es probable que haya tormentas, así que le sugiero venga usted con las provisiones pertinentes: impermeable a las inseguridades, sombrilla para cubrirse de los temores y unos guantes blancos son ampliamente recomendados. Una vez pasadas las tormentas suelo disfrutar el sol, así que también incluya en su maleta unas gafas para evadir los complejos, ropa y zapatos cómodos para andar la misma ruta, tres frascos de protector de tedio y muchas ganas de nadar en el rio de la pasión. Es importante que contemple usted que esta celebración a la que ha sido invitado será prolongada (no pienso morirme en algunos años) así que reúna usted sus valores más preciados y venga con ellos, debido a que el camino es a veces pedregoso le recomiendo botar a la basura: traumas pasados, culpas, rencores, desesperanzas y miedos, ya que pesan demasiado y no nos servirán durante el viaje. En cuanto usted se integre a mi vida se le entregan un par de alas, ya que muchas veces me gusta despegar los pies del suelo, el curso para aprender a usarlas es fácil una vez que se le ha perdido el miedo a las alturas, pero de eso no se preocupe ya que confío en que aprenderá bastante rápido. El trayecto será en algunos momentos vertiginoso y en otros bastante tranquilo, pero le será suministrado diariamente tiempo para reflexionar, agua de locura (la tenemos en tres sabores: uva, limón y sandia, favor de indicar el de su preferencia), la dosis diaria de besos y caricias y al menos una hora para hacer el amor.
Sin más por el momento me despido de usted, no sin antes el agradecerle el interés de participar y recordarle que es necesario que confirme su asistencia a mi vida una vez que haya decidido acompañarme.
Sinceramente suya
Justine Hernández.

martes, 30 de marzo de 2010

Todos somos Frida


Será porque te pareces un poco a mi por la manera en que cambiaste el dolor por el coraje. Será porque te amaste y amaste con la misma intensidad aves y flores. Será porque fuiste tu y no cediste el impetú de tu presencia por una sonrisa momentanea. Será porque buscaste xpresarte, a ti, a tu persona, a Frida, a Frida con sus cosas y personas. Será, tal vez, porque te afianzaste, como yo, mas del mil veces:
con los ojos, con el cuerpo, con el alma.
JD

martes, 23 de marzo de 2010

Equinoccio


A las once de la mañana empezó la danza, la danza ritual para recibir la primavera, tum tum tan tan, los tambores sonaban y los presentes nos sentíamos unidos de alguna manera. El chaman pidió permiso a los cuatro vientos haciendo sonar su caracol y el olor del incienso nos llevó en un trance, quizá en mi caso fue el sonido del mar en el que se esconde o yo escondo tu voz, caracol caracola… Nos tomamos de la mano, todos, desconocidos, ajenos, extraños, todos recibiendo la primavera vestiditos de blanco. Pedimos perdón a la Madre Tierra, bien lo dijo el chaman, por destruirla, por dañarla, por la ignominia. Finalmente guardamos silencio, pidiendo fertilidad, florecer y obtener buenas cosechas.
¡YA LLEGÓ LA PRIMAVERA!
Mis pasos me guiaron al estante, caminé hasta que mi piel empezó a quemarse, a reconocer el sol… Que soledad. Fui a visitar a los patos que no te gustan, a las flores que desconozco, a los pájaros que me son nuevos, yo sólo sé de pelicanos y gaviotas, aquí el agua está estancada, allá estamos estancados en el agua… Llegó la primavera, ¿Llegarás tu? ¿Germinará mi vientre? Tum tum, tan tan, sigo bailando mientras llega la buena cosecha.
JD

sábado, 20 de marzo de 2010

Atención


Hay tres experiencias en mi vida que me han marcado inigualablemente:
1. Estar en el Santuario de la Mariposa Monarca.
2. Tocar una ballena.
3. Liberar una tortuga.
Sin que tenga alguna importancia el orden, en esas tres ocasiones, me sentí maravillosamente bien, no sólo en contacto con la naturaleza sino parte de ella. Yo amo el mar. Amo la vida del mar, amo la vida en todas sus formas y expresiones y sin ser activista trato de hacer mi parte para cuidar de este planeta al que destruimos a cada segundo.
Terminé de ver un documental llamado THE COVE y me entraron unas ganas enormes de escribirles para casi casi obligarlos a verlo. Noventa y cinco minutos que se que no olvidaré fácilmente, que me marcarán el resto de mi vida. POR FAVOR VEANLO. Quien tenga acceso a grupos escolares, llévelo a sus aulas, junten a sus grupos de amigos, lleven palomitas y véanlo. Les dejo el link de donde pueden verlo directamente en internet.
http://www.peliculasid.com/peliculas/the-cove.html

martes, 16 de marzo de 2010

¿Encontraría a La Maga?

Hoy estamos aquí


La muerte es lo único que tenemos seguro, eso y que todo cambia, eso y que todo pasa, eso y hoy. He estado pensando en la muerte, siempre que me preguntan ¿Le temes a la muerte? Mi contestación inmediata es NO, seguida de un: “Bueno, no a la mía, sino a la muerte de alguien que quiero”. Lo cual quiere decir que le temo. Pero no es a la muerte, es a saber que algo no se tiene, al menos no al alcance de un café, de una llamada, de un correo electrónico, pienso entonces en aquella frase de “ en vida hermano, en vida”. De unos días para acá, me he enterado de muchas muertes, (sí, sé que a diario se mueren miles de personas, pero somos tan ignorantes que pensamos que aquello que sucede en el mundote no toca lo nuestro), así que he estado meditando un poco sobre eso. Pienso que lo mejor que podemos hacer es vivir, para al menos haber aprovechado nuestro tiempo al máximo.
Pessoa dice: “Sentirlo todo de todas las maneras / vivir todo de todos los lados”. Yo digo: Hagámoslo, porque esa es la única forma en realidad de vivir, ¿de qué nos sirve tener una vidita ahí tibiesona, mediocre, medio coloreada o una vida ajena, disfrazada, escondidita? La muerte nos espera pacientemente toda una vida, dicen por ahí. Por eso hay que amar, reir, comer, coger, sufrir, viajar, hablar, pelear, decir, buscar, aprender, escuchar, escribir, bailar, conocer y además hacerlo bien, no solo porque se puede, sino porque se debe y aun mas porque se quiere.
Ayer fui al velorio de una pequeñita de quince días, no tuve el valor para acercarme al diminuto féretro, pensé en el bebe que se desprendió de mi útero hace casi un año, en como en esas cinco semanas mi vida se llenó y se vació de un segundo a otro. En que nadie puede entender las pérdidas ajenas, porque uno mismo no comprende las propias. Pero sé también, que en esos quince días, Regina, (la bebé ), luchó, respiro, comió y movió el cuerpo lo mas que pudo, así como estoy segura de que mi bebe hacia latir su corazón al máximo, porque podía, porque quería y porque ellos tan pequeñitos, saben que:
Hoy …estamos aquí.
JD

Inexistente


Los dientes de tu boca
cortan el hilo que nos une
cuando me defines:
“inexistente”.
Haces una fogata
de horas y palabras
y avientas al vacio
mis pasos sobre tu calle
JD

sábado, 13 de marzo de 2010

http://www.ted.com/talks/lang/spa/chimamanda_adichie_the_danger_of_a_single_story.html

http://www.ted.com/talks/lang/spa/chimamanda_adichie_the_danger_of_a_single_story.html


Lorena publicó recientemente este video. ¡GRACIAS!
En cuanto comencé a verlo, me vinieron a la cabeza muchas imagenes, en realidad es peligroso crearnos una "sola historia".
Asi como Adichie, quien se refiere a muchos ejemplos cercanos, yo puedo pensar también en los mios, asi como estoy segura de que después de ver este video encontraran ustedes los suyos.
JD

jueves, 4 de marzo de 2010

Marzo



Febrero nos dijo adiós con una hermosa luna llena y además se dio el lujo de despedirse en domingo como para darnos tiempo de asimilar que el segundo mes del año ya se ha ido. ¿Cómo vamos con los propósitos de año nuevo? A mí este fin de semana me dio muchas cosas para pensar, tengo la cabeza llena de imágenes, de palabras empujándose unas otras en mi lengua tratando de salir, de silencios, de gritos, de ganas contenidas. Espero que el incipiente calor de marzo me ayude al menos a germinar algunas ideas.
Nunca me había sentido tan lejos de mi isla como este fin de semana, tuve la oportunidad de visitar un lugar llamado “La Angostura” que es algo así como la playita del bajío. Y mientras estaba sentada frente al muelle sentí una de esas nostalgias que se te clavan entre pecho y espalda y mi mano en un segundo se sintió vacía de otros dedos. Qué lejos me pareció el mar, que lejos los atardeceres, que lejos yo, que lejos tus dedos de mis dedos.
JD

La chica 100% perfecta


Hace poco Emilia me envió un texto ¿cuento? titulado “La chica cien por ciento perfecta” de Haruki Murakami y la historia y el título se me quedaron en la cabeza como palpitando. Por supuesto esto nos dio al menos para sesenta minutos de plática en un café que conocí en 1993 y que pensé que ya no existía. Así que la pregunta es ¿Hay alguien cien por ciento perfecto para ti? Yo creo que no hay alguien, hay “alguienes”, es decir, uno cambia tanto a lo largo de los años (yo por ejemplo puedo ser una persona a las tres de la tarde y otra completamente distinta cinco minutos después) que, los estándares que calificarían la perfección también van cambiando. Una antigua amiga dice una frase que me encanta: “la esencia no cambia” y es cierto, si uno nace malencarado así terminará sus días, como dicen por ahí: “Genio y figura hasta la sepultura”, sin embargo cada día vamos modificándonos poco a poco y lo que antes pudo ser importante resulta que ahora ya no lo es tanto. Yo creo que a lo largo del camino vamos encontrando personas cien por ciento perfectas y nos quedamos ahí un rato, mientras ambas personas aprendemos, crecemos, cambiamos. Pero también creo que, no en pocos casos, la personas aprenden que la perfección también cambia, que no se puede querer ahora lo que se quería hace diez años y que no se puede pretender que uno u el otro sean lo mismo que hace cinco años atrás, entonces aman esa perfección cambiante y eso los hace permanecer juntos por toda una vida. Lo que también es interesante ¿o no? Tener la oportunidad de conocer y re-conocerse (quizá ese sea el secreto). A mi me resulta cómico cuando mis parejas me han dicho: “Así no eres tú” o “ Eso no te gusta” porque finalmente somos seres cambiantes. Es decir, quizá “yo no era así o eso no me gustaba ¨ , pero ahora sí, (antes no me gustaban los noticieros, ni los musicales), quizá también es un poco que uno va descubriéndose a si mismo paso a paso, claro que como dice mi amiga, lo esencial nunca cambia, yo desde que recuerdo siempre he sido inquisidora, un poco ermitaña y poco enfermiza, pero al paso del tiempo he ido descubriendo, adquiriendo, modificando, gustos, aficiones, ideas, preferencias. Pero, regresemos al principio ¿Hay alguien cien por ciento perfecto para ti?... Yo creo que todas esas personas que eres son perfectas para mi, algunas al cien, otras en un ochenta y cinco por ciento, pero ¿serán todas las Justines que soy, perfectas para ti?
Les dejo un sitio donde pueden leer el texto de Murakami.
JD
http://sininstrucciones.blogspot.com/2008/05/al-ver-la-chica-100-perfecta-una-bella.html

domingo, 21 de febrero de 2010

Yo no cambio nada


Muchas veces me han preguntado y me he preguntado si cambiaria algo de lo sucedido en mi pasado. En primer lugar es imposible, como dice la canción “ya lo pasado, pasado” pero suponiendo que eso fuese posible, mi tajante respuesta sería NO. ¿Para qué? ¿Para retener algo o alguien un poco más, para evitarme un descalabro, para aligerarme la culpa? NO. Regreso al punto inicial, a estas alturas de mi partido realmente no puedo hacer nada, quizá solo aprender y tratar de no repetir aquello que lastima, ya sea a mi misma o a otros.
Si volteo para atrás en realidad creo que todo es rescatable, es cierto que algunas cosas no me han gustado mucho, que me han sacado lagrimas o dolores de cabeza, que he lastimado y me han lastimado, pero aún así, aunque a veces haya sentido que no puedo seguir mas, siempre sigo caminando, no sé cómo, ni que fuerza me impulsa, pero aquí sigo y espero seguir por mucho tiempo más. Así que “yo no cambio nada”, finalmente soy el resultado de hieles y mieles mezcladas en estos casi treinta años. Recuerdo cuando le decía a mi amiga de la preparatoria una frase de Robert Frost que tomé por años como slogan: “Puedo resumir en tres palabras todo lo que he aprendido sobre la vida: SIGUE SU CURSO”. Nunca le pregunté qué pensaba de eso, tampoco sé porque me gustaba tanto la frase, solo sé que esa idea de continuidad me agradaba. Quizá en ese momento mi crisis existencial giraba alrededor del examen de química y pensaba que aun cuando reprobara la materia eso no me llevaría directamente a la muerte.
Ahora a varios años de distancia sé que es cierto, la vida sigue su curso, no se detiene y uno tiene que tratar de seguirle el paso por instinto de supervivencia. Y sé que eso a veces se nos ocasiona corretizas en las que perdemos el control, la mesura, el sentido común, pero también hay otros tramos en los que obtenemos mágicamente fuerzas, aptitudes, lecciones inolvidables. Así que reitero, “yo no cambio nada” ni cuando me hice o me hicieron sufrir, porque eso sería también eliminar cuando me hicieron dichosa o cuando yo hice dichoso a alguien. Finalmente como una amiga dice, hay cosas que suceden sin aparente explicación y ahí nos vamos viviendo la vida sin pensar mas allá de la cena de esta noche y después la digestión es tan pesada que nos dura años el dolor de panza, pero al recordar el sabor del platillo, al menos por un segundo se detiene la gastritis.
Yo no cambio nada ¿ y tú?
JD

jueves, 28 de enero de 2010

Los amantes del círculo polar.




Hace cinco días (circulares) que trataba de terminar esta película.

Me rondaba hace años el título en la cabeza.ahora se porque.

Casualidades, ese es el tema.

Me gustan, me gusta la idea de los amores inconclusos, me gusta la idea de la permanencia latente en la vida de otros.

Me gusta pensar que alguien piensa en mi cuando yo pienso, me gusta imaginar que quiza entre el tráfico me toparé con alguien que dará un vuelco en mi vida, que cuando yo me subo por la puerta delantera de un camión esa otredad esta bajando por la puerta trasera.

Latiendo, siempre, hasta ese momento en que los corazones dejen de latir del impacto de encontrarse uno mismo en el otro.

JD

martes, 26 de enero de 2010

Recuerdos.

Hoy recibí una invitación para tomarme un café.
Con una persona que hace aproximadamente quince años que no veo.
Una persona desconocida. De la cual lo único que recuerdo es el nombre.
Ex compañera de escuela.
Miércoles 7:00 pm.
¿qué demonios voy a decirle?
Seguramente indagará de mi vida. ¿Qué voy a contestar?
Me contará de su vida ¿Qué puedo preguntar si realmente no me importa?
Ella dice que me recuerda. ¿Recuerda que?
Ni yo misma recuerdo que hacía hace quince años, a veces me cuesta incluso recordar que vestía el día de ayer.
Algunas veces me siento mal de no recordar a las personas, de no recordar situaciones que los demás dicen que yo viví, que yo estuve ahí.
¿Será que soy distraída? ¿Será que realmente pocas cosas me importan?
A veces pienso que es sólo que trato de no viajar con mucho y definitivamente: los recuerdos pesan.
JD

Jueves


¿Ya son las diez de la noche? Hoy es viernes, eso lo se porque ayer vestí de rojo. Todos los jueves visto de rojo ritualmente. Eso me permite también orientarme a lo largo de los días, hace mucho que no sigo el calendario. Allá en mi isla, los jueves tenían como final una botella de tinto, piano y algún cuento o poema compartido. La pianista me recibía sentada en una poltrona, bajo alguno de los árboles que rodean su casa, a veces de buen humor, a veces enojada, generalmente porque nunca se ha llevado bien con Tchaikovski y coincidía que los jueves tenia ensayo con los primeros violines, en fin cosas de la música, la cosa es que me recibía. Ella bebía cerveza y yo tinto. Una vez superada la emoción desbordada de encontrarnos, de ser jueves y de que exista Tchaikovski, hablábamos. Yo le contaba de mis guerras en la oficina, de mis danzas y finalmente le leía lo que dimos por llamar "cuentos por encargo". Cuentos por encargo no es otra cosa mas que un intento de ejercitar mi escritura. Ella elegía un tema, o bien me contaba alguna historia y yo debía escribirla, a veces me regalaba adjetivos y me sugería verbos. Purista del lenguaje mi amiga siempre tiene muchas palabras para prestar. Me gustaban los jueves, me siguen gustando, sigo escribiendo para ella y ella sigue peleando con Tchaikovski, ritualmente sigo vistiendo de rojo y cuando es posible me siento a tomar vino en la ventana para compartirlo con la cerveza que seguramente toma bajo alguno de los árboles que rodean su casa, yo pienso que ella me piensa y ella quizá haga lo mismo.Pero hoy es viernes (ayer vestí de rojo) y estoy iniciando estas cincuenta oportunidades de contarte algo de mi o de no contarte.
JD

sábado, 16 de enero de 2010

Tienes el mar


Tienes el mar
(adentro)
se te desborda por los ojos.
en mi piel
caminos de sal
al contacto de tus dedos.
Después de dunas
eres caracola
en mi oído
te revientas en olas.
Eres el mar
Yo sólo el pirata
Que vaga por tu cuerpo.
JD

viernes, 15 de enero de 2010

El hijo

Mi hijo imaginario de cinco años,
el que acuesto a dormir cada noche
el que nunca germinó en mi vientre
me hace preguntas complicadas.
Quiere saber de que esta hecho el sol
porque son blancas las nubes
a donde van las aves en invierno
quien pinta las flores de colores.
Ese. El que no existe,
el que solo brinca en mi cabeza
el que fue parido en mis delirios
quiere saber del mundo,
en el que yo lo invento.
JD

miércoles, 6 de enero de 2010

Los libros


Leer ha sido siempre una de mis pasiones, quizá una de las mas desenfrenadas. Empecé a leer por aburrimiento, mi tía era maestra de una escuela rural, me llevaba como oyente y entonces sin más ni mas empecé a leer. Después mi madre se encargó de fomentarme el hábito de la lectura y mi padre de comprarme libros, sin embargo creo que ninguno de los dos se imaginó lo que el conocimiento de las letras desencadenaría en mí. Con los años el leer se ha convertido a veces en mi refugio, a veces en un escudo y la mayoría de las veces el placer de más fácil acceso. Hace años, cuando estudiaba la preparatoria me propuse hacer una lista de los libros leídos, anotaba en tarjetitas el título, el autor, una pequeña reseña y un comentario principal, después conocí la computadora e inicié a hacerlo en formato electrónico y en poco tiempo abandoné el proyecto, quizá me di cuenta de que no tenía mucho sentido, quizá a esa edad tenia otras cosas que ocupaban mi mente. A todos lados donde voy siempre voy cargando mis libros, he cruzado el pacífico de ida y de regreso cargando mis cajas con libros y es común escucharme decir “no tengo nada que leer” mientras me paseo frente a mis repisas repletas de libros como lo haría cualquier mujer ante su closet. Entre más leo, menos “leida” me siento, hay tanto que otros han dicho, quizá por eso es un grato sufrimiento entrar a una librería o visitar alguna feria del libro, tengo que, como un adicto medirme para no comprar todo lo que quiero, finalmente esto de los libros electrónicos me ha ayudado aunque me esté dejando los ojos cada vez menos hábiles. No hay nada mejor entonces que dar o recibir un libro de regalo, cuando regalo un libro pienso mucho en la otra persona, en cómo y dónde leerá, que pensará y si le será útil para algo más que llenar el tiempo. Trato siempre de explicar el porqué lo elegí y si me es posible comentarlo. A partir de los últimos días de diciembre estos seres (los libros) han estado jugándome bromas raras, para empezar antes de salir de viaje elegí un libro como compañero y otro se me coló no se de que manera en la maleta, sin embargo se bajó de ella en un primera plus con destino a León, me dio mucha tristeza pues empezábamos a llevarnos bien pero además de todo era un libro prestado y me dio mucha pena comunicarle al dueño el extravío de su libro. Ahora estoy buscándolo por todas las librerías y además sin dinero, en fin. Lo bueno es que a pesar de que ni Santa Claus se acordó de mi, ni los Reyes Magos hicieron aparición, me regalaron tres libros en estas últimas semanas, uno todavía no lo conozco, pero ya le tengo lugar en mi librero, el de poesía anda conmigo para todos lados, pero el mejor de todos, es un libro al que aun sin conocerlo ya le tenía un aprecio especial, pues viene de una querida amiga y ese libro nos dio una rica tarde de café. “Gracias Raquel”. Así que con el frio que hace y llena de libros, el año pinta para muchas muchas tardes de letras y como dice el dicho, yo leo porque si no me aBURRO.

Dulces lecturas a todos.

JD

lunes, 4 de enero de 2010

La publicación


Una mañana mientras me disponía a ver la película “El lector” (muy apropiada para la situación) recibí una agitada llamada de mi madre para decirme: “Oye, que te publicaron en el periódico, cómpralo”. El silencio en mi teléfono me dio la señal de que había colgado y el silencio en mi cabeza me dio la señal de que “algo” había pasado. Traté de ver la película, pero me preguntaba: ¿Qué habrán publicado? ¿Por qué? Asi que veinte minutos después, mi compañera de película, al ver que no estaba quieta me dijo: “Vamos a comprar el periódico”. En tres minutos estaba frente al volante, cuando llegue a las oficinas me dijeron: ¿Cuántos ejemplares quiere? Mmm que difícil pregunta, pensé que quería regalar algunas copias, pero a quién, quien realmente valoraría lo que eso significa para mi, mmm una, dos, tres personas, además, ni siquiera sabia lo que habían publicado, así que saqué cuentas y dije: Cinco.
Me dieron los periódicos, pagué y me senté en el carro. Me vi. Había una foto mía, una biografía chiquita y tres textos míos. Los revisé rápidamente. Y me sentí satisfecha. Buen trabajo, me dije.
Publicaron mi nombre sin “E”, claro esa es una broma del editor, pero yo sé que soy yo y quienes me conocen también. Me siento contenta, siento que brinque una rayita mas. Adjunto lo que publicaron.
JD
JUSTINE ( con "E")


Ganas.

Ayer pensé que anteayer tenia ganas de hacer el amor.

Ayer pensé también que seguía teniendo ganas.

Sin embargo no lo hice, el amor, me refiero y pienso hoy que no se donde quedaron las ganas.

De acuerdo a las teorias uno no deja de buscar eso que quiere hasta que esta satisfecha la necesidad. Entonces tenia ganas pero no necesidad, digamoslo asi por recurrir a un teorema aristotélico, sin embargo es interesante eso de tener ganas o de no tenerlas, no sólo de hacer el amor, sino de otras cosas, de quedarse en la cama, de leer un libro, de comprarse un dulce, de no pensar en nada.

Yo casi siempre tengo ganas de algo.
A veces de las cosas más simples.

Hoy tengo ganas por ejemplo de no hacer nada, de quedarme leyendo en la cama, de no quitarme la pijama. Eso me lleva a pensar en eso que escribiste de lo importante y lo necesario, pero de eso te platico otro dia.

Leo a Octavio Paz, es el hombre que me acompaña este fin de semana. Su poesia no me suelta, quizá por eso no quiero salir de la cama, quizas por eso ya no tengo ganas de hacer el amor, sino ganas de quedarme sólo con él en la cama.

JD


Cuando tu me amas


Cuando tu me amas
Y penetras mas allá de mis pupilas
Tocando por debajo de mi piel
Amas también a todas las mujeres que soy
A las que estuvieron antes de mi
Y todas las latentes posibilidades de lo que soy.
Por eso me llamas Teresa, Consuelo, Matilda.
Porque incluso tu descubes en mis ojos y en mi piel
A las mujeres que te amaron y a las que aun deseas.
Perturba tu conciencia y pronuncias mi nombre
Para asirte a lo único que en ese momento,
Ambos conocemos como cierto: mi nombre.




Tres horas al dia.‏

Pensarte tres horas al dia es una buena medida
es apenas el tiempo necesario para jugar con mi lengua en la barbilla
que procede de tu boca, que antecede a tu cuello.
Ciento ochenta minutos me alcanzan perfectamente
para enloquecerme por ti y no volverme loco.
Medida exacta que permite no olvidar
los lunares que has dejado como migas
en el sendero de tu cuerpo.
Distribuyo el tiempo tuyo a lo largo del dia
quiero decir que
te pienso un ojo en la mañana
una mano a medio dia
por la tarde una rodilla.
Porque sé
que si no midiese el tiempo
que tu paseas por mi cabeza
con exacta precisión;
entonces
podria pasarme los dias
recorriendote de orilla a orilla
y por las noches
me perderia imaginando
el sonido de tu pelo
enredado entre mis dedos.
Por eso y nada mas por eso
tres horas te pienso.
JD

Las calles que me contienen.


Alguna vez le dije a alguien “ ¿Qué calles te contienen hoy que no estás cerca? En realidad su respuesta fue un silencio, nunca supe que adoquines, piedras o losetas de cemento conocían las suelas de sus zapatos y todavía sigo imaginándome qué tipo de ventanas como ojos abiertos disfrutan de su silueta cuando camina. Hace días tuve la oportunidad de caminar viejas calles, viejas para mi, viejas para el mundo, viejas para si mismas. Creo que quizá ni las calles mismas se recuerdan de tanto tiempo que han existido. Yo, por el contrario me encontré a cada paso, observé el parque en el que aprendí a andar en bicicleta y me dolieron nuevamente las caídas, anduve por la banqueta donde me dieron mi primer beso y me senté frente al kiosco donde me rompieron por primera vez el corazón, todavía recuerdo como lloré todo el camino de regreso a mi casa. Sin embargo han pasado más de quince años de aquellas calles, de aquellas andanzas, de aquellos corazones rotos y esa ciudad siempre es como abrir un dulce caramelo, disfrutable al cien por ciento. Así que instalada en mi papel de guía de turistas de cuatro sudcalifornianas fabulosas me dispuse a mostrar lo poco que se de iglesias, comida típica, museos y costumbres guanajuatenses. Siempre he dicho que una de las cosas que más admiro en la gente es la capacidad de asombro, yo no la tengo, sin embargo como para compensar, tengo una gran capacidad de disfrute, casi todo me causa placer, de manera tal que comerme un elote con chile, limón, crema y queso puede ser para mí una gran aventura. Así que seguida de mis paceñitas anduve disfrute y disfrute varios lugares del estado de Guanajuato. Comimos chalupas, garbanza, enchiladas mineras, nieve de mantecado, cebadinas, guacamayas, gorditas de queso, lechuguillas y gelatinas de jerez con rompope en bolsita. Nos tomamos fotos en cada esquina, en cada balcón, en cada iglesia, museo o escultura que se nos atravesara y claro hicimos un recorrido por nueve bares que nos dejaron afónicas y desveladas. Finalmente nos despedimos con muchas historias para contar a quienes faltaron, seguramente con dos kilos de mas y claro con media suela desgastada de cada zapato. Yo me quedo con mis calles y mis recuerdos, con mi primer beso y mi corazón roto, con seguir preguntándome que calles le contienen, con las ganas de hacer este recorrido de tu mano, mirar tus ojos asombrados a cada paso y yo disfrutando la aventura de caminar a tu lado, pero mientras eso pasa, seguiré esperando.

JD