miércoles, 23 de septiembre de 2009

De perdones y disculpas.


De perdones y disculpas.
Desde pequeña me enseñaron a pedir disculpas, me dijeron que era de “buena educación”.
Así que creo que a lo largo de mi vida he pedido disculpas por muchas cosas. Si alguien me hacia algo y me pedía disculpas todo estaba arreglado.
Sin embargo creo que con el paso de la vida las cosas se complican un poco, pero mas allá de eso creo que no pensamos mucho en el acto del perdón y la disculpa. Por ejemplo alguien puede pedirme disculpas, pero yo estoy en todo mi derecho de perdonar o de no hacerlo.
Cuando alguien me ha roto el corazón y me pide perdón, muchas veces no he podido hacerlo.

Eso me toma tiempo.

El hecho de que alguien me pida perdón no hace que deje de sentirme triste u ofendida, o enojada, o deprimida. Un “lo siento mucho” no borra los gritos o los silencios, según sea el caso.
También puedo no querer pedir perdón.
A veces hago algo por lo que “debería” pedir disculpas, pero ¿qué hago? si en realidad no “lo siento”.
Creo que el acto de pedir disculpas es mas que nada un acto por borrar la culpa que la auténtica búsqueda del perdón.
Resumiendo:
Yo decido a quien perdono y también a quien le pido disculpas, aunque eso me convierta automáticamente en una “maleducada”.
Lo siento mucho, jajaja.

JD

lunes, 21 de septiembre de 2009

Expectativa


Lo esperado era:
que después de treinta días
tú, me abrieras la puerta
y yo, te recibiera con medias negras.
Que a las tres de la mañana
me encontrase desnuda y sudorosa
bajo tu cuerpo.
Pero entonces recordé,
Que hace diez años que vivimos juntos
Y enredé la fría franela de mi pijama
Con el calor de tu cuerpo dormido.
JD

lunes, 31 de agosto de 2009

Soy lo peor...



“No es suficiente, pero es lo que hay”, así versa la frase.
Cierto.
Nunca es suficiente, pero también es cierto que siempre puede ser mejor.
Son las doce de la noche, llueve, pienso.
Me voy desmenuzando en este sillón, me voy convirtiendo en gotas como las que resbalan frente a mi. ¿Cuánto tiempo he perdido dando explicaciones de mi misma?
Ser humano.
Sexo femenino.
Cuatro extremidades.
Ojos y pelo negro.
Lunares. Muchos.
Fumo. Si.
Tomo. Si.
Lloro. Muchas veces.
Rio, cada vez que puedo.
Espíritu, libre.
Amante de la vida, las sensaciones y la naturaleza.
Buscadora incansable.
Repito: No es suficiente, pero es lo que hay.
JD

jueves, 27 de agosto de 2009

Casi un año mas


Me quedan algunos días para cumplir un año más.
Me quedan espacios por llenar en estas paredes que empiezo a conocer.
Me quedan calles, cafés y bares por visitar en esta urbe.
Me quedo yo.
Cumplo años. El último veintitantos.
He recorrido varias ciudades, he visitado otros países, me he subido al metro, a una bicicleta, a un barco y una piel. He comido grillos, bebido tepache y he ordenado una pizza porque no tengo ganas de salir. He llorado sola y colectivamente. Me he esfumado de la oficina para verte, recorrido distancias para escucharte y me has despertado al teléfono sólo para decirme entre sollozos que la vida te va mal. Te he despertado con un beso, sonreído al verte aparecer y he tomado tu mano en el cine. Tengo en mi bodega al menos cinco amigos que correrían a mi auxilio si tuviese alguna crisis, sea ésta importante o no, varias buenas historias para contarle a quien quiera escucharlas y más de tres secretos de los que ni yo me acuerdo.
He bailado en la calle, leído mas de diez libros y puedo disfrutar de una buena ópera y un buen vino. Hoy puedo decir cual es mi tipo de música favorita, renunciar a ganar en una discusión, cargar a un bebe con seguridad y abrazar a un amigo en silencio mientras llora por amor. Aprendí a decir: no quiero, no me gusta y no puedo.
He visto un amanecer, un atardecer y la noche llena de estrellas sentada a la orilla del mar.
Asi que hoy, que me quedan unos días para cumplir años, sólo puedo pensar en todas las cosas que aún me faltan por hacer, por vivir, por sentir.
Sigo en el camino de la vida y eso… siempre es bueno.
JD

martes, 11 de agosto de 2009

Precipicio


Y entonces me aventé.
Me detuve en el borde de sus labios y sin pensarlo brinque al precipicio.
(otra vez).
Si supiera lo que se siente al volar, diría que volaba. Era como estar suspendida.
Cerrando los ojos.
Bailando tranquila en un cuerpo,
en una cama, en los minutos detenidos, robados,
para asirme a una espalda,
para abrir los ojos y ver otros ojos abiertos, dilatados, rendidos.
Para unir manos, encontrar recovecos, acomodar piernas y palpar miedos.
Si supiera lo que se siente al volar, diría que volaba.
Era como estar suspendida.
Y si.
Me quede suspendida, pero al borde de todas las preguntas.
De mis preguntas, de sus preguntas
El silencio antes compartido se tornó incomodo.
Ahora ya no floto, caigo vertiginosamente.
También de sus labios.
JD

miércoles, 22 de julio de 2009

Yo te pienso











...cuando te miro
dormida
a mi costado
cuento
los siglos
que se acumularon
para juntarnos
en la misma
almohada...
Marco Antonio Flores.


El mundo gira. Yo te pienso.
La avenida se llena de gente. Yo te pienso.
El silencio invade mi casa. Yo te pienso.
El viento me enfría la piel. Yo te pienso.
Voy, vengo, me quedo, me detengo. Siempre te pienso.
Eres como un hilo en el dedo de un niño pequeño. De mi mano de niña que no me deja olvidarte. Y que bueno. Porque irremediablemente te pienso.

Tienes todos mis silencios, mis sonrisas escondidas, mis miradas perdidas.
Hago un recuento de todas tus manías, de las cosas que hacen que tu nombre venga sin descanso a esconderse entre mis labios. Descubro que no son las horas compartidas, ni tu piel, ni tu pelo, tampoco es la suma de todas esas complicidades, ni las palabras compartidas. Mucho menos las miles de razones por las que te amo. Es solo ese segundo entre las horas de la noche, en el que giro sobre mi lado izquierdo, encuentro tu abrazo y todo tiene sentido. Ahora que te escribo, como siempre: te pienso.
JD

miércoles, 10 de junio de 2009

Importancias


Tengo mi vida resumida en cajas, toda mi vida está en veinte cajas de tropifrut. Libros, ropa, algunos zapatos (espero que vengan en pares, no quisiera ponerme un zapato de charol negro izquierdo y un huarache de correas derecho, sería muy incomodo), lápices, hojas con letras, cosméticos, utensilios diversos, algunas cucharas y quizá un par de recuerdos, es decir algunas cosas importantes. Aunque al final casi nada es realmente importante. Por ejemplo no importa mucho si tú descubres que te escribo, lo hago irremediablemente, algunas veces ya como un hábito resultante de la necedad de buscarte. Poco importa también que yo te ame o te odie, que te extrañe o me seas constante, pocas veces te das cuenta y yo puedo pasar de un estado al otro sin ningún cambio en tu persona. Quizá tu también estas en alguna de esas cajas. Tal vez te me quedaste entre las páginas de un libro o te atoraste en alguna playera de algodón. Lo cual también es poco importante, en mi vida las cosas se acomodan libremente, la mayoría de las veces en el lugar menos indicado para mí. Así entonces llegarás a acomodarte apenas brinques de la caja y yo te veré rondar por mi casa hasta que encuentres otra caja a la que quieras subirte.
JD

lunes, 13 de abril de 2009


Inevitablemente despierto distinta si te apareces por mi mundo durante las horas de la noche. Me palpo el cuerpo adormilada y encuentro tu presencia a veces real, a veces imaginaria, a veces solo la nostalgia de andarnos rondando, pero inevitablemente despierto distinta después de saberte. A veces pienso que por eso no te acercas a mi mundo, esa debe ser la causa de que aparezcas solo como recurso nocturno y no llegues nunca a tocar mi vida, la real, la de las mañanas de oficina y tardes de hastío. Solo te asomas a mi sueño, me abrazas sin despertarme.
He venido buscándote estos días, el silencio es la única respuesta, la distancia, mi voz sin tu nombre, mis días sin tus sonidos. Finalmente pienso que seguiré buscándote, o buscándome en ti. Es inevitable, estoy cosida a ti, así que busco en los reveses de mi piel para encontrar las puntadas de tu historia. Creo que jalaste el hilo, tengo en las piernas marcadas las guías de tus besos, pero no encuentro la línea que me acerque a ti. Sigo buscando. Inevitablemente.
JD

viernes, 3 de abril de 2009

…pero que ojos, Dios Mío…
En mis ires y venires en tiempos recientes he despertado una manía compulsiva por tomar fotografías. Recorro las callecitas, los atrios eclesiásticos, las banquetas y de repente algo me atrae y disparo. No pretendo nada, ni siquiera aparecer yo en la imagen, es solo la estúpida intención que quedarme con la muestra palpable de aquello que llenó mis ojos, como la prueba infalible de que eso existe mas allá de mi mirada. Finalmente estoy tratando solo de guardar instantes, antes de que se pierdan en el vacío de mi memoria. Imágenes que me sirvan como guía para revivir la temperatura de mi piel, el sonido de una calle, un sabor en mi boca. JD

viernes, 6 de febrero de 2009

Grietas


Todo tiene grietas. Todo y todos. Las montañas, las plantas, las aceras, la piel, mis ojos, mis manos. A mi me parecen a veces un estilo de raíces de constante crecimiento, cambiantes. Ni siquiera la piedra, el concreto son permanentes.
La cosa con las grietas es que no puedes deshacerte de ellas, una vez que están ahí es imposible, así que uno tiene que aprender a vivir con las marcas, asimilándolas la mayoría de las veces sin conocer su origen. Líneas caprichosas que se comunican y se alimentan entre si. Mis grietas son finalmente las huellas de mi pasar por la vida, las que se hicieron de improvisto, como resultado de bombas atómicas, o bien las que se trazaron placidamente como las que resultan del pasar de los ríos sobre la tierra. Quizá por ello algunas veces siento un ¡Crac! dentro de mi y me tiembla la tierra y me siento rota.
JD

jueves, 22 de enero de 2009

En silencio



Sucede que estoy en silencio. Una serie de circunstancias me han obligado a ello, aunque en realidad creo que es mas bien un auto-exilio y que he usado la muerte de mi computadora, mi carro, mi lavadora y mi celular como una simple autojustificación.
Las tardes entonces se me llenan de letras y de opera. Fumo y tomo café.
Pienso cosas, pienso en sus cosas.
Yo que trato de librarme de apegos me descubro aferrada a mi casa, me aferro a las ideas que tengo de la gente que algunas veces me quiere, me apego al dolor que me han dejado las ausencias. Hay pocas cosas que siento mías y quizá la mayoría de ellas son ausencias, quizá por eso sonrío cuando alguien en la madrugada me avisa que llueve en el desierto, entonces pienso que alguien me piensa mas allá de la noche, que quizá no soy tan ausente y que quizá alguien por algún momento me quiera.
JD

jueves, 8 de enero de 2009

Natividad


Llego a casa de mi abuelo, recorro el pasillo largo, atrás esta la cocina, donde mis tías se afanan en la preparación de la comida, se oyen las risas y pláticas de mujeres, gritos y chillidos de niños, sonido de cazuelas tiznadas al chocar con las cucharas. La quejas de los maridos, el susurro entre ellas al confesarse cosas, los nombres de los hijos en sus labios a veces con voz de preocupación y otras veces de alegría al hablar de los aciertos de sus vástagos. Mujeres en la cocina. ¿Cuantas veces vi esta escena? Yo sólo observo mientras colaboro con el arduo proceso de bañar de canela y azúcar los buñuelos. Allá lejos, se escucha todavía el ruido de la carpintería, donde los hombres trabajan todavía.
Mi abuelo esta en su recamara, sentado, cuando me ve, me sienta a su lado y me habla de mi abuela, el amor de su vida, la mujer de su vida, la madre de sus hijos. Me explica el gusto de tenernos a todos en su casa, lo veo cansado, cabeza blanca, las manos raposas de tanto año de trabajo, manos de carpintero.
La casa huele a flores viejas, a iglesia, a silencios, a recuerdos…
Empieza la ceremonia, vamos a dar gracias a la iglesia cercana, todos, “en familia”. Después la posada y finalmente todos muy perfumaditos alrededor del árbol de navidad, bajamos la cabeza y rezamos. Sabemos de memoria las oraciones, mi abuelo, con voz de anciano nos guía, observa el resultado de su matrimonio, hijos, hijas, nietos, nietas y bisnietos y la rueda sigue. La solemnidad en el rostro de todos, los niños en silencio observando de reojo los regalos, las mujeres abrazadas de sus maridos y mi abuelo pensando en mi abuela.
Mi abuelo manda llamar al hermano mayor y a la primera nieta, nos hincamos en el centro, arrullamos al “niño”. Todos cantan y todos somos cómplices en la gana de que esto termine pronto y podamos comer tamales y buñuelos. Permanecemos hincados hasta que termina el canto y después con la imagen entre las manos recorremos el circulo familiar, para que todos besen al “niño” y les damos un dulce. Al final del recorrido, colocamos la imagen en el pesebre y entonces podemos gritar “Feliz Navidad” Tamales, buñuelos, ponches, atole y…..
JD

jueves, 27 de noviembre de 2008

Soñe que comía mandarinas.


Generalmente no duermo mucho, mis encuentros con Morfeo son pocos y efímeros. Por eso me gusta cuando sueño, cuando sueño-me. Ayer soñé que comía mandarinas.
Todo era verde, el pasto humedo de la mañana, yo sentada bajo el árbol, bajo su sombra. Las mandarinas colgaban de sus ramas y yo elegí una, quiza ella me escogió a mi. La tomé entre mis manos, sentí su piel, suave, firme, rugosa a veces. Olí mis manos. Encontré bajo la cáscara los gajos dulces, apetitosos, los fui separando uno a uno y los comí, placidamente. Que delicia sentir las pequeñas bolsitas de jugo romperse entre mis dientes, entre mis labios. Agua fresca, agua dulce, natural.
Desperté radiante, con la panza llena y las manos aun olorosas a mandarina.
Casi sin ganas de salir de la cama, de mi cama verde, busqué mandarinas, pero solo estaba yo.
JD

viernes, 21 de noviembre de 2008


Me arremolino en el sillon (lo mejor de mi casa). Te pienso. Me aferro a la nada que tengo de ti, a la nada en la que me he convertido. Mariposa, te posaste en esta ausencia que no puede siquiera resistir tus alas. Me duelo por eso. Porque asi, invisble como soy hoy, no puedes verme, menos encontrarme. Ayer, tenia sombras, hoy ni siquiera eso. Desde hace dias me he venido diluyendo, debe ser el invierno...
No tengo nada, ni siquiera tu ausencia, tambien, la he matado, hoy solo puedo arremolinarme en el sillon y llorar tu no-ausencia, ayer tu posibilidad me ataba a los dias, al mundo...
Hoy no estas...
No tengo fuerza, para asirte a algo que no soy y te extraño...
JD

jueves, 20 de noviembre de 2008

NO violencia contra las mujeres




Pronto se conmemora el dia internacional de la No violencia contra las mujeres. Grupos activistas, feministas, pro derechos humanos y sociedad en general levantan la voz y dicen BASTA!! Pero pienso entonces: Quien me defiende de mi misma? Quien detiene la violencia que ejerzo contra mi misma? Como me denuncio a mi misma? Como defiendo a la mujer que soy de lo que soy?
Porque pensamos que la violencia son solo los moretones, los golpes de otros sobre el cuepo fisico o mental de las mujeres?
Tambien es violencia cuando yo misma me lastimo, cuando me someto a un concepto fisico que me hace daño, cuando me obligo a mi misma a ser algo que no me gusta, que no quiero o que simplemente no se me da la gana...
Asi que este año, me defendere a mi misma.!!
Abajo mi represion, mi miedo, mi silencio, mi autosometimiento.
Suelto las amarras y me dejo ir...
JD

lunes, 17 de noviembre de 2008

Mis letras

ECO IN-CORPOREO
Como una eterna primera vez, como un eco de mi cuerpo…


Sobre la mesa yo, sobre mis ganas tu, sobre la cotidiana nada.
Solo la no certeza de existir entre los pliegues de una piel, entre los minutos callados de una jornada, entre los movimientos a contratiempo de una danza, bajo los silencios de una cantata.
Es esto el espacio entre las palabras de mis versos…

Dormí placida, con esa tranquilidad que llego a mi cuerpo después de entregarse…
Soñé con la nada que es subirme en el violeta de las deshoras
Desperté en silencio. Para escuchar eco. Para quedarme con él, todo el tiempo posible. Para en días venideros recurrir a el en alguna montaña y encontrarme en mi ayer y mi mañana…
JD



NOCTURNA SIN TI

Nocturna sin ti,
Con diez libros en el buro
Y tu nombre entre mis sabanas,
Agua, cigarro y tu piel,
Libros, notas, cosas que se me arrojan
Ayudándome a no pensarte en esta cama
Que te desea
Un poco menos que yo.
Libros, letras, compañía
Que se siente
Tan lejana como tu lozanía.
JD

CUANDO YO TE ESCRIBA
Te dije alguna vez exactamente cuando empezaría a escribirte.
No se aun si esa es la causa, pero hoy amanecí con ganas de decirte cosas, palabras, redondas, dulces, amargas, cosas de colores, de sabores, de paredes lisas y arrugadas.
Y a la vez, no se decirte nada..
¿Te parece bien si nos quedamos solo mirando en silencio?
Quizá así pueda decirte más cosas, más no-palabras…
Quizá el silencio me ordene las frases, me ordene las letras, me calme la sangre.
Quizá es solo que tengo ganas de escribirte, pero esperare hasta ese momento, como te lo dije…
JD

Cosas que me gustan...

  • Los libros
  • Los tulipanes.
  • La gente loca
  • Escribir
  • El arte
  • Bailar
  • El mar
  • Sentir
  • El cafe
  • El vino tinto
  • Desayunos en la cama
  • Los atardeceres
  • Los zapatos de tacon alto
  • Hablar por telefono
  • Huir
  • La lenceria.
  • Los perros
  • El color rojo
  • La magia
  • Hablar con los niños
  • El cine
  • Las velas aromaticas.
  • La comida
  • ...

Poesia

Entre Irse y Quedarse
Entre irse y quedarse duda el día,
enamorado de su transparencia
.La tarde circular es ya bahía:
en su quieto vaivén se mece el mundo.
Todo es visible y todo es elusivo,
todo está cerca y todo es intocable.
Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
reposan a la sombra de sus nombres.
Latir del tiempo que en mi sien repite
la misma terca sílaba de sangre.
La luz hace del muro indiferente
un espectral teatro de reflejos.
En el centro de un ojo me descubro;
no me mira, me miro en su mirada.
Se disipa el instante.
Sin moverme,
yo me quedo y me voy:
soy una pausa.
Octavio Paz
MUCHO MAS GRAVE
Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo
y eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabes tan objetivamente como yo.
Sin embargo hay algo que quisiera aclararte,
cuando digo todas las parcelas,
no me refiero solo a esto de ahora,
a esto de esperarte y aleluya encontrarte,
y carajo perderte,
y volverte a encontrar,
y ojalá nada mas.
No me refiero a que de pronto digas, voy a llorar
y yo con un discreto nudo en la garganta, bueno llora.
Y que un lindo aguacero invisible nos ampare
y quizás por eso salga enseguida el sol.
Ni me refiero a solo a que día tras día,
aumente el stock de nuestras pequeñas y decisivas complicidades,
o que yo pueda creerme que puedo convertir mis reveses en victorias,
o me hagas el tierno regalo de tu más reciente desesperación.
No.
La cosa es muchisimo mas grave.
Cuando digo todas las parcelas
quiero decir que además de ese dulce cataclismo,
también estas reescribiendo mi infancia,
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebran,
y vos en cambio sabes que eso no sirve.
Quiero decir que estas rearmando mi adolescencia,
ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos,
y vos sabes en cambio extraer de ese páramo,
mi germen de alegría y regarlo mirándolo.
Quiero decir que estas sacudiendo mi juventud,
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos,
esa sombra que nadie arrimo a su sombra,
y vos en cambio sabes estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas,
y quede la armazón de mi verdad sin proezas.
Quiero decir que estas abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia,
este extraño confín de angustia y nieve,
esta bujía que ilumina la muerte, este precipicio de la pobre vida.
Como ves es más grave,
Muchisimo más grave,
Porque con estas o con otras palabras,
quiero decir que no sos tan solo,
la querida muchacha que sos,
sino también las espléndidas o cautelosas mujeres
que quise o quiero.
Por que gracias a vos he descubierto,
(dirás que ya era hora y con razón),
que el amor es una bahía linda y generosa,
que se ilumina y se oscurece, según venga la vida,
una bahía donde los barcos llegan y se van,
llegan con pájaros y augurios,
y se van con sirenas y nubarrones.
Una bahía linda y generosa,
Donde los barcos llegan y se van
Pero vos,
Por favor,
No te vayas
Benedetti

domingo, 16 de noviembre de 2008

Sirena


Sirena

Tengo la convicción de que no existes

y sin embargo te oigo cada noche

te invento a veces con mi vanidad

o mi desolación o mi modorra

del infinito mar viene su asombro

lo escucho como un salmo y pese a todo

tan convencido estoy de que no existes

que te aguardo en mi sueño para luego.
Benedetti