miércoles, 18 de abril de 2018

Febrero. La Locura. Proyecto Epistolar


Lucia, yo te quiero. Todavía no se para qué, pero de que te quiero, te quiero.  
No voy a jurártelo, a ti no te importa, a mí no me gana nada.
Te llevo todo el día Lucia, pienso en ti desde las manos hasta el centro de mis piernas, bebo vino, me masturbo con tu nombre, tomo fotografías de los lugares por los que ando, para enviártelas y hacerte saber que no estabas ahí, como si no lo supieras.
Amamos la imposibilidad, la tensión de la premura, el agotamiento de la distancia.
Te quiero Lucia, porque me reflejo en tus ojos, porque me pones nerviosa, porque me acercas a mi propia orilla, porque me envalentono con tu idea y me lanzo a la calle buscándote en cada esquina, en cada zapato, en todos los cafés y todos los bares.
Pero tengo miedo Lucia, me asusta la idea de que un día, tenga tantas ganas de quererte y lo aviente todo para alcanzarte.
Tengo miedo de que una tarde me esperes y yo te encuentre.

JD

domingo, 7 de enero de 2018

Enero. El descubrimiento. Proyecto Epistolar.



Podría iniciar estas líneas en un tono romántico, diciendo que es una sincronía del universo que nos hayamos encontrado en este mundo de millones de personas, tu y yo, esa ciudad, ese día, esa fiesta, esa terraza… pero no tiene sentido. La realidad es que era bastante probable que cualquier día de estos nos topáramos, porque tenemos gustos similares, amigos en común y porque al fin animales de hábitos, repetimos los mismos cafés, restaurantes y bares. Teníamos que encontrarnos, esa es la verdad, lo cual ha sido un alivio, en algún momento pensé que las mujeres como tu no existían, que tu no existías. Me tranquilizas, me da esperanza tu caminar por la vida.
La primera vez que coincidimos, según tu, porque siempre serán diferentes nuestras versiones, fue hace algunos meses en el parque central, yo no lo recuerdo. Me entristece ser consciente de que quizá me he perdido de personas maravillosas por mi constante distracción.
La primera vez que nos vimos, según yo, fue a la salida de un concierto de música gótica, ¿qué hacía yo ahí? No lo sé, a veces pienso que esperándote.
La primera vez que nos encontramos, fue en la terraza, cuando tu voz  demandó un cigarro, me explicó la imposibilidad de encontrar un taxi a esa hora, más alcohol en esa fiesta y al amor, en ese orden de importancia. Fue cuando dijiste tu nombre- Lucia- cuando decidí que iba a quererte y confirmé que todos tenemos una Lucia. (Gracias Cortázar). Pude haberme ofrecido a llevarte a casa, o invitarte un trago en la mía, o decirte que el amor es más que una teoría, pero a ti, Lucia, eso no te hubiera interesado y a mí me hubiera limitado la experiencia de esperarte, de esperarnos.
Gracias a las redes sociales -porque reitero, no puedo ponerme romántica- es que ahora estamos en contacto, semanas después hubo un intercambio de números telefónicos, propuesto por ti, cosa que me sorprendió bastante, pues pensé que dada tu naturaleza esquiva mantendrías más distancia. Para mí ha sido fascinante ir construyéndote deliberadamente en mi cabeza a través de tus mensajes, tus imágenes, tus palabras. Al final, creo yo, siempre inventamos al otro, en este caso, deliberado y frontal, es liberador y relajante. Te he anclado a mi vida, así, desde lejos, sin prisas, sin expectativas, sin formalidades. Estás por ejemplo en mi primer café del día y en mi último sorbo de vino cada noche. Te concibo como mi guía para transitar las horas. Te imagino, te invento, te construyo. Bajo el cofre que es tu nombre voy coleccionando emociones, comportamientos, ideas, le sumo planes que jamás se verán concretados, detallo cuidadosamente la forma en la que podría sentirse tu mirada, tu temperatura, imagino tu olor, tu ritmo al caminar, la vibración de tus silencios.
Hoy sé que estás en mi cabeza y existes real, en el mundo.
Me enamoro de ti.
 Y está bien.
JD

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Diciembre. Proyecto Epistolar


 

Tengo miedo de que exista santa clos y amanezcas debajo de mi árbol de navidad.
Aún no logro acomodar nada y once meses sólo me han servido para darme por vencida y gritar:
 si no te quieres acomodar, no te acomodes.
 
¿Eres inevitable? 


JD


martes, 28 de noviembre de 2017

Prohibición



La prohibición es el detonante, la palabra NO, el gatillo que dispara el descontrol hedonista.
En ese estado nada es suficiente.
El objetivo es sentirlo todo, sin límites, sin razones, sin descanso….
Hasta la muerte
 
JD


martes, 14 de noviembre de 2017

Proyecto Epistolar. Noviembre.

 

Amanecí con unas ganas rojas de escribirte, solo para decirte que te extraño.
Este es un domingo disfrazado que juega a ser lunes.
¿Qué se te antoja hacer con este día adicional?
Cocinaré…cuando me de hambre
Me meteré en la cama… cuando me de la gana.
¿porque no vienes y en el último cigarro nos despedimos?
 
JD

viernes, 13 de octubre de 2017

Octubre. Proyecto Epistolar

 
Estaba  a punto de ponerme triste cuando no encontré tu nombre.
Me divides en dosis pequeñas; una llamada, un cigarro, unas líneas...

Heme aquí y no es reproche. Son millas y minutos.
Percibo tu ausencia Mi espera.
Un trance colectivamente individual.
Haces frio, voy a buscar algo para ponerme encima.
 
JD

viernes, 6 de octubre de 2017

Sobreviviente



Entonces la tierra tiembla. El cuerpo reconoce su vulnerabilidad, su finitud… mi miedo.
Asimilar la impermanencia, es un proceso doloroso y liberador.
¿De dónde agarrarse si incluso la tierra, el piso que pienso que me sostiene se mueve
y yo en su directa consecuencia? 
No es sólo la fractura de las paredes de mi casa, el florero que se hizo añicos o el perro que después del temblor no deja de tener pesadillas. Es esto de adentro que se ha movido. Lo que por no estar fijo se ha derrumbado: recuerdos, ideas, manías. Es despedirse de los restos del derrumbe, es ver las paredes construidas en pedazos, sentirse desprotegida, expuesta. Y habrá que buscar en los escombros aquello que aún pueda salvarse, quiera salvarse.
Entonces el miedo. El insomnio, la ansiedad, la inseguridad en cada pisada,
el temor en cada sonido de ambulancia, la totalidad en cada despedida.
Pero el ciclo sigue, bello y perfecto y hay que recuperarse, reconocerse, agradecerse.
Sacar fuerza de mi vientre para levantarme de entre los escombros, sacudirme el polvo, afianzar las piernas, apoyar diez dedos otra vez a la tierra sin enojo, sin incertidumbres.
Confiar
Acompañarme y pedir ayuda, asirse de alguna manera a una palabra de soporte, a una mirada,
a un abrazo, a una mano igual de temblorosa que la mía, otra que tiene miedo.
Decidirse por la vida, por el movimiento continuo sin resistencia, por la fluidez del momento.
No detenerse, porque el temblor es energía, es reacomodo, es manifestación de vida.
He sobrevivido y empiezo por mi, por mi cuerpo.
Porque estoy, porque puedo, porque SI…

JD


martes, 5 de septiembre de 2017

Septiembre. Proyecto Epistolar

Ejercito mis lápices, para alcanzar palabras.
A ti no te alcanzo ni por equivocación.

Escribo una carta por día, la escribo al aire, sin destinatario, aunque irremediablemente le escriba a tu nombre.
No sabes cómo te extraño,
Ni como disfruto mi recurrencia a ti
¿Hablamos la próxima semana?
 
JD

miércoles, 2 de agosto de 2017

Agosto... Proyecto Epistolar


Agosto
 
 
 
Pensé que por ser mi cumpleaños te vería aparecer, al menos para morderte los ojos.
Camino despacio, recibo a los invitados, "muchas gracias" "que detalle" "un año más".
La música suena y ajena, me descubro en otro lado, en otra fiesta. 
Me animo, te pienso, no te encuentro. Me preocupo. No se dónde estás.
Bebo y me abrazo al amigo cercano que tengo, le digo cosas, de las que luego me arrepiento.
Lloro por el pasado, que siempre me alcanza, lloro por las ausencias, por las presencias, por esta blusa que no me gusta y por las ganas de nada o de ti, que es lo mismo.
No se llegar a casa, pero una vez ahí, te invocaré....
JD


jueves, 15 de junio de 2017

Junio... Proyecto Epistolar


 
Gracias por amarte conmigo, por la velada sin planear.
Eso significa que no hay un patrón específico para seguir encontrándonos.

Confirmo, que también sin planear,  te quiero más de lo que supongo.

 No sé si quiero que lo sepas, pero quiero decirlo.
JD

miércoles, 7 de junio de 2017

Islas

 
 
 
 
 
 
Desde afuera el poema  habla de las distancias, de los límites, de las sutiles fronteras.
Desde adentro de los apegos, las soledades.
Y yo vertiginosamente me enredo en preguntas espirales.
¿En base a qué, uno establece esas líneas imaginarias que nos unen o nos separan de los otros?
¿Cuándo se vuelve uno permeable, invasivo?
¿Nos conectamos o nos encerramos en un círculo con el otro, con los otros?
¿Pertenecemos (a qué), permanecemos (hasta cuándo)?
Esta isla que somos, busca otras para ampliar el territorio, para aumentarse, pero, esta unión implica un impacto, una pérdida de orillas. Sin buscarlo, algunas veces somos impactados sorpresivamente y hay que hacer frente, fortalecer la frontera o rendirse a la invasión.
Nunca más sola que acompañada de ausencia,
nunca más completa que en solitario,
nunca más ausente que separada de ti.
JD

viernes, 19 de mayo de 2017

Mayo... Proyecto Epistolar


Definitivamente 32 minutos es mucho tiempo.
Eso tardé en analizar la fotografía que nos tomaron.
Que atrevimiento.
Robarnos un instante, hacerlo perceptible.
Eso es imprudencia o demasiada confianza.

Papel y químicos, evidencian la agradable estupidez, ella, la de la foto, abusivamente entregada, sensibilizada, eróticamente despertada, pero lo que es peor felizmente acostumbrada.
 ¿En que momento nos instalamos ambas en el limbo?
Aquí es donde digo: ¡CARAJO! ¡Éramos tan felices!
Nos inventamos una certeza, ¿antes o después del enamoramiento?
Al final, hurgando en tu mirada no es lo que encontré, sino lo que no encontré.
¿encontraste algo en la mía?
JD

miércoles, 5 de abril de 2017

Proyecto Epistolar. Abril...




Hoy, es todavía antes de mañana. ¿vas a venir?
Puedes sentarte en la silla verde, podemos hablar de eso, de aquello,
 de lo que no hemos mencionado, 
de lo que aún no se materializa.
Tengo la sensación de que, desde ayer no dejamos de temblar. 
¿Algún día vas a traducirme en tu experiencia de vida? 
Yo, aún no decido como sentirme al respecto.

JH