domingo, 16 de diciembre de 2012

No more pain...


Asi es. No more pain. La vida es maravillosa.

Yo hubiese odiado esa frase hace un tiempo, lo se, todos vemos la vida desde una muy subjetiva perspectiva, yo odiaba a la gente feliz, pero era mi dolor que no me dejaba ver lo linda que puede ser la vida. Este año, de tanto cambio, de largas horas en la carretera, de centrales de autobuses frías, de horas de espera, de incertidumbres, de cerrar y abrir puertas, de bienvenidas y despedidas, de desarmar una casa y armar un hogar en dos días, de asumir, de dejar ir, me ha dejado muchas lecciones, hoy se que todo pasa porque es lo mejor que puede pasar, pero lo mas importante es eso, que todo pasa… Este instante, este día, es solo eso, un momento… ¿y no es la vida una suma de instantes?

Asi que, no more pain, esta punzada en la panza se ira, este dolor de cabeza pasará, esa imagen se borrará, esa lágrima se evaporará, ese grito se consumirá en el vacío, ese espacio se llenará…

Déjalo pasar… bueno o malo, esta destinado para ti, aprende de ello, AGÁRRATE, es la vida que esta pasando en ti, a través de ti…

No more pain…



JD

Mattina



Fue su primer cumpleaños y nunca me perdonaré que olvidé comprarle su lata de comida húmeda. Llegó a mi vida una mañana envuelta en los brazos de su dueña, una bolita de mas o menos quince centímetros de longitud, con su almohadita morada y con toda la determinación de conquistar lo que quisiera sin que su tamaño le causara preocupación. Se comió mis mejores libros de poesía, unos cuantos zapatos, le mordió la panza y las orejas a Samir, unas cuantas plantas… pero nadie me había acompañado con tanto esmero cada mañana al despertarme. En cuanto brincaba de la cama ella venia conmigo y hacia el recorrido de prender la cafetera, bañarme, cambiarme, ver las noticias, tomarme el primer café del día y arreglar las cosas para irme a la oficina con tanto gusto y paciencia.

Aprendí mucho de ella, es capaz de vencerlo casi todo, es perseverante, nada la limita y puede convencer a Samir de que un sillón no es barrera suficiente para explorar el resto de la casa, ni un perro cinco veces mayor que ella es tan imponente como para no ladrarle, sabe lo que no le gusta a metros de distancia y se pone en guardia, define la manera en la que quiere ir y lo busca hasta que lo logra, a veces, se queda callada, casi melancólica y se da su espacio, observa por la ventana como pensando en lo que hay detrás del cristal, no le gusta que le pongan algo que no necesita y prefiere morirse de frio a ponerse un disfraz que no le gusta… Hembra al fin, siempre marco sus formas y decisiones, ganó la cama que quería, exploró todas las opciones antes de aventurarse a lo desconocido y logró que camináramos a su ritmo…. Mujeres….

JD

De súbito, tu...



Atardece en rojo, en violeta, sus ojos brillan como el fuego, la locura esta en marcha, ya no hay camino de regreso. Hemos brincado al precipicio, ese de tres centímetros que hay de boca a boca.
He descubierto la noche su mano, su cuerpo abrazado al mío frente al mar, su mirada inquieta en mis ojos, sus manos jugando con la arena y sus preguntas.
He volado sobre su boca, abismo impredecible para mis labios. Mis manos caminan su piel, nubes de lunares bajo mis huellas dactilares, la humedad de su lengua, de su sexo me incita a descubrirle, en el centro de un respiro, el temblor de un espasmo (suma de emoción, excitación y miedo), me aferro a su espalda como si fuese una tabla de salvación para no perderme (o encontrarme), para sobrevivirle, para recordarme, que esto es solo una marea que se llevará la luna, cuando pase el eclipse…
JD

Mientras te esperaba....



Finalmente presenté la cartonera. El Encuentro de Escritores tuvo su magia habitual, sin embargo, ahora, por vez primera, no iba sola o quizá si, quizá por vez primera no le añore en una silla sino que le leí de frente sus poemas. Esta serie de veinticinco textos narran un caminar, un trayecto, recorren parques, playas, banquetas; en letras va descubriéndose una serie de emociones desencadenadas, la espera, el amor, la añoranza, el deseo, la nostalgia, así le lleve de mi mano, le mostré esa parte de mi que no se asoma mucho, conoció otro de mis mundos y finalmente, descubrí en sus ojos la dicha de verme moviéndome como pez en el agua entre verso y verso, el casi orgulloso placer de saberse de mi mano….

Este trabajo de cortar cartón, pintar, acomodar, recortar, pegar, se resume en 50 cartoneras, en cincuenta discursos que han llegado a distintas manos, que serán leídas con distintos ojos, que se han distribuido afortunadamente por varios lados… Un logro, un deseo cumplido… Gracias a quienes me ayudaron en este proceso…

Subí al escenario sola, así como el título, “Mientras te esperaba”…

Leí con toda la mesura posible, que nadie descubriese en mis ojos su mirada.

Fluí, caminé el río de letras y llegué al mar, me diluí. Nada más que decir…

(pedidos aqui, solo treinta pesos)

JD

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Siempre quiero mas....


 
           


Gracias....


JD